La escuadra felina no alineo jugadores formado en sus fuerzas básicas en el encuentro de hoy frente a Querétaro.
La identidad de Pumas atraviesa una crisis evidente. Esta tarde, el once de Efraín Juárez salió al terreno de juego sin un solo canterano, una decisión inexplicable para propios y extraños. El equipo de Pedregal parece haber perdido la confianza en el que, históricamente, ha sido uno de los semilleros más prolíficos del país.
Apertura 2025 vs Clausura 2026
El contraste con el semestre pasado es alarmante. En la Jornada 1 del Apertura 2025 frente a Santos, los universitarios alinearon a 4 futbolistas formados en casa: Rodrigo Parra, Pablo Monroy, Santiago Trigos y Ángel Rico. Hoy, esa apuesta no solo se redujo, sino que desapareció por completo, dejando claro que la jerarquía de los refuerzos ha desplazado definitivamente a la proyección de los jóvenes.
Sin Resultados
Pese a la fuerte inversión en refuerzos y la exclusión de los canteranos, el funcionamiento colectivo de los auriazules quedó a deber. El equipo de Juárez se vio lento en las transiciones y con poca generación de juego interno, dependiendo excesivamente de chispazos individuales. El empate ante Querétaro, un rival que en el papel lucía inferior, dejó un sabor amargo en la grada y puso en duda si sacrificar la identidad del club realmente garantiza mejores resultados.
En busca de oportunidades
Nombres como Pablo Monroy, Ángel Rico y Jorge Ruvalcaba, quienes mostraron cosas interesantes el torneo pasado, hoy se vieron relegados a la banca. A ellos se suman jóvenes como Santiago López y Ángel Azuaje, talentos que parecen no entrar, por ahora, en el esquema prioritario de Juárez.
Si el funcionamiento colectivo sigue sin convencer y los resultados no llegan, la presión obligará al técnico a replantearse su esquema de juego. Tarde o temprano, la lógica en el Pedregal dicta que el equipo deberá acudir a esos mismos canteranos para recuperar la memoria y el fútbol que hoy les faltó.

