Lo que crea problemas es la disfunción política, llámese «corrupción política». Ejecutada por quienes se asumen el papel de políticos.
Por Porfirio Nava Hernández
Tepic.- Así se circunscribe en esta frase, el término política, sin duda la acepción de esta palabra, ha sido prostituida hasta la saciedad, cuando se quieren justificar actos de corrupción, venganzas y toda clase de atropellos en contra de un individuo o sociedad.
Sin embargo la política, según los enterados, es el conjunto de actividades del ser humano con el objetivo primario de garantizar «el bien común» de la sociedad, esa «es su esencia».
Donde las personas libres, resuelven los problemas que les plantea su convivencia social mediante normas (leyes) y reglamentos que se imponen para su sano desarrollo.
Tanto en sociedades, llámese empresa, sindicato, escuela, iglesia, etcétera. Es decir, en todos los ámbitos de la vida humana.
Por ello estoy en desacuerdo de la expresión: «La política, es el arte de crear problemas”. Lo que crea problemas es la disfunción política, llámese «corrupción política». Ejecutada por quienes se asumen el papel de políticos, esa es la herencia heredada, a la sociedad de quién se sirven.
«La corrupción política» se refiere a los actos delictivos, cometidos por funcionarios y autoridades públicas que abusan del poder, que le otorga el pueblo.
Haciendo un mal uso intencional de los recursos financieros y humanos a los que tienen acceso, anticipando sus intereses personales o de grupo. Lo opuesto a la «corrupción política» es la «transparencia».
Para ello, cito a Octavio Paz, en su obra “El Laberinto de la Soledad”, su expresión: «Con frecuencia, nuestros políticos confunden los negocios públicos con los privados».
Las formas de corrupción varían, las más comunes son el uso de la «información privilegiada»» «el patrocinio», «la prevaricación», «el caciquismo», «el compadrazgo», «la cooperación», «el nepotismo», » la impunidad», «el despotismo», etcétera.
En éstos términos, se apropian de la riqueza del pueblo y voluntades. Por ello son tiempos de una sociedad abierta al conocimiento, con mente universal, cuidando su presente en el ánimo de un mejor futuro.



