Pues mientras sigamos creyendo en que felicitar y abrazar a los que asesinan a elementos de seguridad, es una manera de cambiar a la delincuencia, esta violencia seguirá
Por Guillermo Aguirre
Tepic.- Sucesos violentos como el ocurrido ayer aquí en la capital de Nayarit, y que seguramente usted está enterado por los muchos comentarios e información que desde que se dieron tales sucesos, empezaron a circular a raudales por los sitios cibernéticos, las llamadas plataformas de redes sociales, seguirán dándose mientras se siga con la política de disuadir a la delincuencia con reflexiones de tipo religioso.
No digo que no sea bueno el dar consejos cristianos para conmover a la gente y hacerla que cambie de conducta, de parecer, de manera de comportarse, pero esto ocurre cuando de verdad las personas se sienten compungidos por las cosas malas que hacen.
¿Ustedes creen que una persona que se dedica a la extorsión, al asesinato, a la venta de drogas lo que implica envenenar niños, adolescentes, jóvenes y adultos, al secuestro, al tráfico de mujeres, al negocio de la prostitución, y en pocas palabras a la delincuencia organizada formal, pueda sentirse triste, consternado, conmovido en su persona y sentimientos, cuando el presidente del país, le dice que por favor ya no haga maldades que porque su mamá se va a avergonzar de eso?
Tratar de cambiar a la delincuencia de primer nivel, la llamada delincuencia organizada, no esa delincuencia que roba un tanque de gas para luego venderlo y comprar su dosis de cristal o de otra droga, me refiero a la delincuencia que se da el lujo de intimidar a los propios miembros de las fuerzas armadas porque poseen armamento que sólo el Ejército se da el lujo de tener, por supuesto que ese tipo de malvivientes profesionales por llamarles de alguna manera, seguramente se han de reír cuando escuchan al mandatario mexicano diciéndoles: “ya pórtense bien porque esto es bueno”, y seguramente se han de regocijar en grande cuando escuchan que el jefe del Poder Ejecutivo federal al referirse a combatirlos a ellos, siempre dice que les ofrece “abrazos, no balazos”, que porque son jóvenes que andan descarriados porque nadie les ha dado una oportunidad.
Nada más falso que esta premisa para considerar a estos malvivientes como víctimas de un sistema que no les dio oportunidad, en todo caso tendríamos de malvivientes a más de 40 millones de mexicanos que viven en pobreza casi extrema y la cuenta sigue, pero como ustedes ven, son millones de ciudadanos mexicanos que a diario se levantan para ir a trabajar a un mercado, a una super tienda, a vender sus alimentos, a laborar en la llamada “obra”, o sea de albañiles, a entrarle al comercio de pequeñas cosas, etcétera, etcétera, pero en resumen, son miles y millones de personas que luchan por obtener un ingreso en forma honrada, sin tener que esconderse a la hora de gastar su dinero, sin tener que perjudicar a terceros para vida de hacer fortuna.
Probablemente esta sea la parte que no entienda nuestro mandatario, quizá le falta que alguien le diga que la maldad en la ciudadanía, no se puede combatir con bondad, porque entonces los malvados se burlarán de los buenos, esto ha sido el caminar de la historia siempre.
A la maldad pública, se le castiga con sanciones que sean ejemplos para los que están a punto de entrar a ese círculo, y les quiero decir que quizá ustedes piensen que esta forma de pensar no es para nada cristiana, pero les diré que en la Biblia, en los libros del pentateuco, que son los primeros cinco libros de la sagrada escritura, a saber el Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, se ordenan castigos que hoy día nos parecerían extremosos, pero por ejemplo, a los padres de hijos vagos, ociosos, borrachos, hoy diríamos drogadictos, tragones, y lo repito, que no quieran hacer nada útil con su vida, los propios padres deberían, luego de intentar enderezarlo y no lograrlo, llevarlo ante los líderes del pueblo, y decirles la “joyita” que tienen por hijo, y dejarlo en manos de los dirigentes del pueblo, quienes convocarán a los habitantes para darle muerte al muchacho inútil y vicioso, para de esta manera extirpar cualquier mal ejemplo que pudiera cundir en el pueblo.
Parece muy duro, y creo que lo es, pero fue una manera de controlar la delincuencia juvenil en Israel, y parece que se logró por muchos años…mientras tanto en México, sigamos con los balazos y las felicitaciones a quienes se animan a enfrentar a las fuerzas armadas, esa es la filosofía presidencial…hasta mañana



