Los avances tecnológicos han sido una ventaja pero con ellos trajeron un PEQUEÑÍSIMO problema. Vivimos la vida real como si ésta fuera la vida virtual, la vida del ciberespacio, bajo la lógica de lo tecnológico y esa lógica es ‘’Entre más rápido es mejor’’
Por Erick Téllez
Ella estaba llorando, abrumada porque iba a paso muy lento en su carrera universitaria. De repente, se encontró a un amigo y le comentó su situación, él llevaba 6 años en la carrera y aún no la concluía. Su amigo la vio y con tono comprensivo le dijo:
-Tranquila, yo creo que lo que no es normal es salir en 4 años.
Esto sucedió hace unos días y yo fui testigo.
Mensajes fugaces, trámites instantáneos, comida rápida, éxito inmediato, todo pronto, absolutamente acelerado.
Los avances tecnológicos han sido una ventaja pero con ellos trajeron un PEQUEÑÍSIMO problema. Vivimos la vida real como si ésta fuera la vida virtual, la vida del ciberespacio, bajo la lógica de lo tecnológico y esa lógica es ‘’Entre más rápido es mejor’’ y ‘’Todo tiene que ser rápido’’, por lo tanto ‘’Lo mejor es lo más rápido’’.
Gracias a esta lógica tenemos 2 tipos de personas 1) Los que se consideran fracasados porque las cosas no les van como quisieran y 2) Jóvenes egresados que quieren ir a toda velocidad a la cima del éxito.
Sin embargo, el reloj interno, el individual no tiene las misma lógica que el reloj tecnológico. El individual tiene su propio tiempo y nuestra propia experiencia nos muestra que este reloj va lento.
Nuestra vida se trata de procesos constantes y paulatinos, a veces muy paulatinos, pero, ¿acaso le vamos a decir a la vida cómo tienen que ir las cosas? O ¿Vamos a aceptar que la vida real funciona con lentitud? Si no lo crees, saca tu celular y busca cuánto tiempo hay entre el surgimiento de los primeros organismos vivos hasta el ser humano.
Somos seres humanos, no máquinas. Si eres humano es normal ser lento cuando te comparas con una máquina. Si eres una máquina (que no creo que sea el caso) y eres lento significaría que las cosas no están bien contigo; pero, ¡vaya!, somos humanos y ser lento está bien, ir a nuestro ritmo está bien.
Vamos a ir más lejos.
Dentro de los mismos humanos cada uno tiene su tiempo distinto, es decir cada uno tenemos un reloj personal, con su lógica personal y sus propias reglas de tiempo. Con nuestro reloj no debemos medir el tiempo de los demás; no podemos decir si van rápido o van lento, simplemente van a su tiempo, a su ritmo y eso está bien.
La regla para comparar objetos, es que estos compartan características similares, por ejemplo: podemos comparar 2 frutas que se encuentran en la misma clase, pensemos en las frutas dulces, concretamente en una sandía y un melón. Si nuestro objetivo es saber cuál es más dulce vamos a medir la cantidad de fructuosa que tienen, pero ¿acaso el dulzor realmente hace a una fruta mejor que otra? No, depende de los gustos de cada persona.
Dentro de las frutas también se encuentra el jitomate y el limón pero pertenecen a la clase de las frutas ácidas, sin embargo también son frutas, ¿cómo compararíamos las dulces con las ácidas? Quizás por los objetivos que tengamos, pero cada persona tiene objetivos o gustos distintos; mayor o menor dulzor, mayor o menor cantidad de nutrientes, mayor o menor contenido de fibra, etc. Al final, en cuestión de gustos cada persona tendrá sus favoritas porque cada una tiene sus propias reglas, sus propios objetivos, sus propios gustos a la hora de elegir qué fruta comer.
Es similar con nosotros, si cada uno tiene su objetivo personal, no es comparable nuestro tiempo y el recorrido que llevamos, con los de otras personas. En el ser humano es imposible la comparación con otros seres humanos, porque nosotros, a diferencia de las frutas, no somos ni semillas ni cáscaras, somos un organismo vivo, el más complejo, herederos de los primeros humanos que pisaron esta tierra. Si hacemos un rastreo genético de nuestros orígenes nos daremos cuenta que aquellos primeros humanos que cazaban, pescaban y recolectaban frutos, y los humanos que pusieron una nave en la luna, que han enviado robots a Marte, son los mismos, tenían y tenemos las mismas capacidades, pero distintos objetivos. Ninguno es mejor, solo respondieron a objetivos diferentes, a tiempos distintos.
El humano es muy complejo, es un ser multi-dimensional, con una historia personal, con una carga genética muy particular, con unas circunstancias muy específicas y con una versatilidad inimaginable. Entonces, si somos seres tan complejos, nuestros modelos de comparación no tienen ninguna razón de ser, somos tan particulares que no podemos compararnos con alguien más, la única forma válida de compararse es hacerlo contigo mismo, porque ese es tu tiempo, ese es tu ritmo, esa es tu única regla de medida; tú mismo. Por lo tanto, seamos pacientes con nosotros mismos, seamos compasivos si no hemos alcanzado nuestras metas, si pensamos que se nos viene la vida encima, que hemos desperdiciado tiempo, en realidad no, todo esta bien, sé paciente, estás viviendo a tu tiempo y eso también está bien.



