Lástima de aquellos que no comprenden, que no valoran los esfuerzos que hace gente positiva para que haya espacios deportivos dignos
Por Mario Anguiano
Asociado CRODENAY
No sé qué da, si lástima, coraje o qué chingaos, lástima de aquellos que no comprenden, que no valoran los esfuerzos que hace gente positiva para que haya espacios deportivos dignos.
Coraje, presenciar que la gente, no solo de aquí – no somos en eso exclusivos- importándoles drema, destruyen lo bien hecho y tan campantes, es más lo que ellos quieren es estar cómodos, como cualquier güevonazo y como tal importamadrista.
Cuántos se quejan y hacen comentarios sobre las diferentes instalaciones deportivas que hay por todo el municipio, que las canchas están carentes de esto y de aquello, que blábláblá.
De pronto, a base de un esfuerzo sobrehumano, dándose el apoyo mutuo gobierno asociación de fútbol surge un espacio para el deporte que luce espléndido, con 7 canchas en buenas condiciones, empastadas.
En ellas se han llevado a cabo torneos y campeonatos nacionales, por invitación unos, oficiales otros, etapas olímpicas y temporadas de fútbol año con año, y para ponerle moño a esa actividad deportiva, un estadio de fútbol.
Sí, un estadio en que hay un aforo de casi 2000, dos mil gentes cómodamente sentadas, estadio que no deja de atenderse en su infraestructura, en su mantenimiento, porque aparte de fútbol amateur también es sede de equipos de la TDP.
Sin embargo no se valora este logro, este esfuerzo que es pro de nuestros futbolistas de cualquier edad, ¡qué va! En la actualidad los baños públicos, al menos los de los varones ya tiene la huella de los desmadrosos, y eso se extiende a las protecciones metálicas que separan las gradas de la cancha “Jesús Ceja”.
Ese cerco de protección viene desde la escalera de acceso al graderío y se extiende hasta los extremos de manera horizontal, luego hay unos verticales y entre estos unos de varilla redonda también horizontales, es todo para protección.
Pues estos últimos, sobre todo los que están más cerca del piso, están deteriorados, o hasta arrancados porque ahí, los que van a ver algún partido, ponen sus patotas, y hasta se paran para gritar o qué sé yo festejar, y todo esto habiendo espacio de más para estar sentados bbbbbbbuuuuuuuuuuuurrrrrrrrroooooooooos, una disculpa a los jumentos.
Hace apenas unos días, previo al torneo nacional sub-8 que terminó el pasado viernes, se mandó colocar “pasamanos” en las escaleras que sirven para los accesos a las gradas de ese estadio, a ver cuánto duran.

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