Familiares y amigos de Vicente Ayón le organizaron una reunión, esta resultó llena de amistad y reconocimiento al trabajo que este hombre hizo en el fútbol de Nayarit y Sinaloa
Por Mario Anguiano
Asociado CRODENAY
Familiares y amigos de Vicente Ayón le organizaron una reunión, esta resultó llena de amistad y reconocimiento al trabajo que este hombre hizo en el fútbol de Nayarit y Sinaloa, allá es miembro del salón de la fama de la universidad.
Reunión que estuvo plena de anécdotas, pero en su parte medular llegó por voz propia de Ayón Ochoa el relato de esa experiencia que marcaría su existir.
Era la década de los 60s, Vicente jugaba fútbol en el equipo Luz y Fuerza y entrenaba a jóvenes, como tal era aspirante a una base de trabajo en la CFE, más, le llegó la oportunidad de ir a Sinaloa a hacer eso que tanto le apasiona, y fue a encontrarse con su destino.
“Estaba entrenando a Luz y Fuerza cuando se me arrimó el profesor Fermín Álvarez Soltero y me dijo: “Aquel señor que está allá quiere platicar contigo, cuando termines ve con él”, cuando me lo presentaron como el director de deportes y me dijo que estaba recomendado y que me fuera a Culiacán a dirigir un equipo de segunda fuerza, le dije que no era fácil porque yo aquí tenía mi familia, mi trabajo, entreno a los hijos de los trabajadores y tengo trabajo en la comisión”
“Yo no sé, me dijo, aquí tiene este dinero y esta tarjeta con el domicilio, lo quiero allá el lunes a las 09:00 de la mañana, si no está ahí a esa hora ya ni vaya, era un militar retirado, platiqué con mi gente y me animaron, si ya te fuiste a jugar a Sonora por qué no vas a Sinaloa, y me fui, hubo quien me reclamara de los amigos el haberme ido sin avisar, pero no tuve tiempo, de esa manera me fui a Sinaloa”
“Allá solo había primera fuerza, pero iniciamos la segunda para nutrir de jugadores a la primera, me tocó ser fundador de la segunda, luego metí equipos de la universidad en todas las categorías, no querían pero acabaron aceptando y metí desde “al agua patos”, siendo fundador de todo eso”
“Yo no era de base en la comisión aquí, Roberto Rosales me invitó desde 10 años antes, junto con los de Bellavista y otros, más yo no quería dejar al Rastro, pero Santiago Montes, un día que vine de Ciudad Obregón, lo saludé y me invitó a jugar y Roberto me dijo, ya no hay bases, todos están colocados pero vas a ser de los suplentes y eso contó para que yo decidiera irme a Sinaloa”.
Una vez terminada esta sinopsis todo mundo aplaudió a Vicente Ayón Ochoa en este acto de justicia a la labor de una persona excepcional.

Nayarita miembro del salón de la fama de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Vicente Ayón Ochoa.




Felicidades Profe Ayon. Atte. Chavarín