Por Mario Anguiano
El domingo por la mañana se rindió un minuto de silencio en la cancha de real provincia, en el partido de “rieleros” contra provincia.
Esto por fallecimiento del señor licenciado Raúl Mejía Mejía, portero en los últimos años del equipo suterm, el estimado amigo dejó de existir el pasado 17 de agosto, la noticia causó conmoción en el ámbito del fútbol.
Somos contemporáneos en eso de haber iniciado en el bello balompié, Raúl, siempre activo, se transformó en una gran guardavalla, en serio, de veras que nos dejó sorprendidos por su colocación y reflejos, pero sobre todo por su ética en eso de cuidar su meta.

Esta temporada recién terminada no la jugó, su cuadro suterm en la diamante “C”, no tuvo participación y él y algunos otros prefirieron descansar de la cancha, pero no del fútbol, y se iban a ver los partidos, escogidos previamente, eso nos daría la satisfacción del saludo y la plática subsecuente.
En este aspecto, Raúl mostraba su cordialidad con este servidor, era objetivo en sus respuestas que llegaban acompañadas de una sonrisa, no iba más allá dando lugar a que le entráramos a la conversación, Dios es bueno.
Una de las cosas que tienen las redes alternativas es la difusión, al alguien publicar al respecto llegaron los comentarios, las condolencias por la desaparición física del amigo, de aquellos también que tuvieron la suerte de que Raúl Mejía jugara en sus equipos.
El licenciado Rogelio Zúñiga, un enamorado del fútbol lo tuvo en su equipo “Cuarto Poder”, conjunto que estuvo dentro de la liga por cuatro décadas o más, jugó en aquel equipazo “papelera de Nayarit”, en ejido, casi siempre se iba en grupo a algún conjunto con amigos como Javier “el puga”, Jorge Ortiz “muñante”, Alejandro Barragán “barrita”, Miguelito Sánchez el de Ixtlán y Marco Francisco Ledezma “marquitos”.
La noticia levantó ámpula entre futbolistas todos, unos de la misma federación mexicana, otros de allende la frontera, árbitros, Descanse en Paz Raúl Mejía Mejía, nuestro reconocimiento hasta donde estés ahora, en esa dimensión creada para privilegiados.



