La vida extiende de manera lógica y natural, pero el amor por el fútbol perdura.
Por Jaime Ruiz y Mario Anguiano
Tepic.- “Como andancia”, suele suceder, con la edad llegan las enfermedades, la vida extiende de manera lógica, natural, la mentada factura y ni hablar, no nos escapamos del pago inmediato o a plazos, pero se paga.
Caray, pero es tanto el amor al bello deporte llamado fútbol de asociación que hay quienes han quedado en la cancha, inertes ya y su espíritu o su alma continuando el partido en otras dimensiones aún desconocidas para los que somos mortales simples, hay que cuidarnos pues de ser libre de pensamientos y anhelos.
JyM: Chito, ¿Cómo estás?
JM: “Aún sin poder estar jugando en la cancha, fui sometido a una cirugía y estoy en el proceso de rehabilitación”.
JyM: Ese gusanito llamado fútbol es duro de extirpar.
JM: “Sí, ya quiero el regreso, cuestión de un tiempecito, creo que en la próxima temporada ya podré hacerlo”.
JyM: Ese deseo te estimula en tu vida.
JM: “Sí, y esa motivación me saca todo lo malo, sobre todo el estrés”.
JyM: Has dicho algo importante, el llamado estrés está considerado como la madre de todos los males en la actualidad, felicidades por esa actitud, ¿de qué juegas?
JM: “Soy delantero y debemos tener la mentalidad de ganar, solo eso, y a esta edad tener mucho respeto entre nosotros para poder seguir jugando”.
JyM: Muchas gracias.



