El Faro del Nayar es la librería que el Fondo de Cultura Económica concedió su apertura a la Universidad Autónoma de Nayarit cuando la biblioteca magna abrió sus servicios al público en el año 2003
Por Javier Castellón
El Faro del Nayar es la librería que el Fondo de Cultura Económica concedió su apertura a la Universidad Autónoma de Nayarit cuando la biblioteca magna abrió sus servicios al público en el año 2003. La directora de la editorial era entonces la acaponetense Consuelo Saizar quien antes de dar la anuencia para instalar la librería nos hizo una serie de señalamientos acerca de la forma arquitectónica del edificio, que le parecía muy feo, y sobre el nombre que Clara Orizaga había propuesto para la librería, que tampoco le gustaba. Pero imponderables aparte, la venta de libros comenzó, no solo con obras del catálogo del FCE sino también con los textos que eran requeridos en las unidades académicas y por supuesto, por la propia producción editorial de la UAN.
Seguido paso por ahí y trato de encontrar sobre todo las novedades editoriales locales. En los últimos días que he regresado al campus he comprado varios libros: Una edición muy bonita, de pasta dura acerca de la expedición de Juan Francisco de la Bodega y Cuadra llamado “De San Blas Nayarit a las Heladas Aguas de Alaska”, y una extraordinaria novela de Queta Navagómez llamado “ El Rey Nayarit” que está construida con una detallada secuencia histórica y antropológica. También adquirí una compilación de crónicas de viajeros por el Tepic prerevolucionario denominado “Entre espías, fanfarrones y voyeurs” compilados por Raymundo Ramos y Carlos Flores.
Uno de los libros que me llamó la atención por el personaje que se trataba fue “Un capítulo de la lucha comunista en Nayarit. La vida de Octavio Camelo Romero” escrito por su hijo Vladimir. Es un pequeño libro que se lee en unos minutos, pero que, a la manera de un homenaje, relata la vida de su padre desde la infancia en Tuxpan, hasta el viaje de ida y vuelta a la Unión Soviética de los años sesenta, el paso por la legendaria universidad Patricio Lumunba y su regreso tortuoso a México debido a las dificultades que implicaba regresar a nuestro país en medio de la guerra fría entre el campo socialista y los países capitalistas.
El maestro regresó a Tepic, dio clases en la Escuela de Economía y posteriormente se convirtió en un promotor incansable de la enseñanza de las matemáticas en la UAN hasta que esta se convirtió en la licenciatura que ahora se ofrece a los estudiantes. Durante mi periodo como rector fue el coordinador del área de ciencias básicas e ingeniería. Hoy es profesor jubilado, pero durante mucho tiempo ha asesorado académicamente a las escuelas Paulo Freyre. Me lo he encontrado caminando lentamente a espaldas del mercado Abasolo, cerca de su domicilio. Que bueno que Vladimir escribió una pequeña semblanza de lo mucho que tiene que contar el maestro Camelo.
La verdad, todavía falta mucho por descubrir en la obra editorial universitaria. Quizá todavía falte qué decir de los personajes que construyeron la educación superior en nuestro estado, que son como lo dice el nombre de la librería universitaria, Faros del Nayar.
Javier Castellón



