Y como dijo don Teofilito… ni se le hará, nadie es profeta en su tierra, a pesar de que siempre ofreció su trabajo y esfuerzo profesional, así sucede.
Por Mario Anguiano
Tepic.- Desde hace tiempo teníamos el deseo de hablar de la obra que en el fútbol ha realizado una persona de nombre Ramón Galván López, toda una historia, abundante, digna de platicarse.
No cabe duda que la calidad humana es pieza de fundamento para realizar los anhelos propios, Ramón la posee y su vida tiene logros muy interesantes, los futbolistas de antaño conocieron su paso por un club que fue de mucho renombre, “Deportivo Valdés”.
Tuvo otras facetas en otros equipos, pero con Valdés, junto con el apoyo de Gaudencio Villa obtuvieron 20 campeonatos, desde juvenil Standard, Primera, Especial y Primera Fuerza en donde fueron tricampeones.

Dos veces también fueron campeones estatales, obvio que con esto beneficiaron a cientos de jóvenes, de los cuales muchos de ellos conocieron el ser parte del fútbol profesional.
Ya Ramón Galván López tenía el reconocimiento público de ser un buen entrenador, visionario y de mucha entrega, pero, sobre todo, dueño de una gran responsabilidad.
Fue gracias a eso que logró subir al cuadro “Agricultura” de la Intermedia a la Primera Fuerza, en el ámbito nacional fue sub campeón con la selección “Benito Juárez” dos veces.
Se logró también un cuarto y un séptimo lugar, en femenil un sub campeonato nacional, todo esto tuvo que ver para que Galván López llegara como técnico al Deportivo Nayarit de la Tercera División, lo que fue un hito para el fútbol de nuestro Estado, su auxiliar fue Roberto Ceja.
Gracias a su conocimiento del fútbol amateur enriqueció su palmarés siendo auxiliar de técnicos como Chuco Ponce, Chava Reyes, Guillermo “yuca” Sánchez y sus 10 años de trabajo con Deportivo Valdés.
De seguro nos hemos quedado cortos en este tributo a Ramón Galván, porque hay quienes critican nuestra labor opinando que: “Le faltó esto o aquello”, lo que nos tiene sin cuidado.
No podemos dejar de lado que Ramón jugó como portero y lo hizo bien, tampoco su labor notable como organizador de uno de los proyectos de más visión hacia los jóvenes futbolistas, de ambas ramas, la “Copa Coca-Cola” que fue un éxito a nivel nacional.

Gracias a ese evento pudimos asistir dos veces a una final de Nayarit en el estadio Azteca, creemos que la figura de Ramón Galván López debe ser promocionada hacia las nuevas generaciones, y que el deporte de Nayarit le debe un mucho a este señor.
Como un adorno a lo dicho, hay que señalar que Galván es un enamorado de la ecología, es un especialista en mantenimiento de canchas y áreas verdes y que ha colaborado mucho en la forestación de la Unidad Deportiva AFEN, que antes fue “Los Dos Toños” y hoy se llama “Juanelo”.
También que mientras estuvo a cargo en el mantenimiento de la cancha del “estadio cora” hoy llamado “Nicolás Álvarez Ortega”, esta lució espléndida, a pesar de las carencias en insumos y otros detalles inherentes.
¡Nuestro Reconocimiento a esta clase de personas! Ramón Galván López.



