Trámite…
Por Mario Anguiano
Tepic.- Siete golecitos a los marmoleros por parte del líder de la categoría veteranos “70 y más”, lógico, dado el potencial de ambos, sigue terco el riel en mantenerse invicto y así llegar al trofeo, o a los trofeos, y sigue siendo la misma cuestión, actualmente al que se le ven tamaños es al cuadro de Leyes.
Y la misma, asimismo con el cuadro Zapata, necesita levantar y sigue a la baja, el domingo cayó 1-0 ante los ecónomos, equipos como Ejido Rodeo que de pronto sorprenden ganando y luego muestran la otra cara de la moneda.
El equipo de Alfonso Rodríguez “Bolín”, Economistas, siguen siendo luchones, con la mística de siempre, Mololoa una de cal y otra de arena, pero dan de que hablar según su tradición.
“Vieja Guardia” sin Pedro Parra es ya otro boleto, aunque está en manos de un conocedor como es Quirino, pero falta el “algo”, ojalá el amigo Píter esté bien de salud, sabe que se le reconoce y se le estima lo que ha hecho por los que practican, por salud y afición ese bello deporte.
Y si usted ve a la clase de jugadores, por ejemplo en Rieleros, a esa calidad que suman para jugar, la de tocar la esfera agregan la del real afecto a este deporte, es innegable que el fútbol le ha proporcionado a cada cual algo especial.
Hay quienes sacan de su peculio para apoyar en algo, o entre dos-tres amalgaman para tener un equipo solvente y jugar buen balompié, hay ocasiones que los cronistas deportivos que tienen la bendición de poder estar en el lugar de la batalla, captan cuando los contendientes exclaman una frase que para cualquiera es simple.
Otros escribanos jocosos, que no le atinan aunque tenga pelos, mal interpretan hasta cuando se señalan las fallas de “X” jugador y dan a entender que se debe ser implacable…¿Se puede ser en esta categoría cuando se sabe que el cerebro manda la orden y el resto del cuerpo es bien desobediente?
Pero bueno, hemos escuchado tantas frases, desde aquellas de Angelito “Agujas” Ramírez hasta otras muy decentes, como esa de Laga: “Me levanto más temprano y apurado cuando es día de partido que cuando es día de ir a la chamba”, más de 10 rieron con la ocurrencia, pero no faltó quien buscara refugio en su amargura, como aquel bohemio de gran cabeza.
Y “pior”, que en eso se mete al lugar un conocido con su carrito en el cual expende ricas tortas y taquitos doraditos de papa y picadillo, con su repollito y salsita, entre 9 y 10 de la lagaña, el relojito tripero sonó la alarma, el sujeto de la información deportiva le hizo al chinito y se quedó nomás milando, y ¿Qué cree usted? ¡Le pegó gómito y chorrompión! O sea que hasta lo que no se comió.



