Tlocsin “toto” Hernández un gran deportista y un gran ser humano.
Por Jaime Ruiz y Mario Anguiano
Tepic.- Muy pocas personas cuentan con una segunda oportunidad para continuar en este mundo, hoy nos referiremos a una persona que en la actualidad es un gran deportista, y por consecuencia un gran ser humano, nos referimos a Tlocsin “toto” Hernández.
Estando muy joven logró ser un gran ídolo en el fútbol llanero en Nayarit, con el club deportivo ejido llegó a los cuernos de la luna, ya que consiguió una serie de campeonatos tanto de liga, copa y a nivel estatal, fueron el mejor equipo en primera división a amateur todo esto le permito ser conocido en varias partes del estado de Nayarit. Y se llenó de amigos, amigos que lo metieron en un tobogán donde encontró el consumo de alcohol, y muchas otras cosas, el problema no fue conocer esas cosas, el problema se da cuando esas convierten al ídolo, al goleador, al ejemplo de los jóvenes de su barrio en algo diferente, completamente irreconocible.
En ese momento los amigos desaparecen de su vida con un movimiento de Mandrake, el goleador se queda solo completamente a su suerte-
Eran tiempos en que la edad te metía al placer de vivir con amigos, de música que llenaba tus sentidos y tu mente y cuerpo de un placer exquisito, “Toto”, por esa voz privilegiada que obtuvo de Dios, era invitado a cantar y como vocalista obtenía de la vida un placer extra, y más cuando interpretaban a los “Ángeles Negros”.
Aumentaban los allegados, con cheve y complementos, era el “modus vivendi” que duró años, y el tiempo le trajo la factura, producto esta de la forma de vivir, desveladas, mal pasadas, irresponsabilidad en la chamba, enfermó gravemente.
Su salud reclamaba y la parca mostraba terquedad, fueron momentos dolosos, angustiosos para la familia, su fortaleza ganada en sus tiempos de futbolista fueron un factor muy importante, batalló meses en un hospital, muchos días, incontables, pero llegó el momento de irse a casa.
Necesitado de cuidados ya no tendría al personal del nosocomio, aquellos que han estado en estas circunstancias lo entienden bien y lo valoran, pero también se suma la reflexión y con esta poder platicar al tú con el Supremo Creador, asimismo el grado de templanza, la valoración de la familia y la de aquella mano, que te acercaba el vaso de agua y el medicamento.
Aún no se daba cuenta del todo a su lado estaba un ángel, su esposa, ella, que pese a todo lo vivido nunca lo dejó solo, se aferró a la idea de sacar adelante al amor de su vida, el gran goleador nunca olvidará que ella le daba de comer en la boca hasta que logró hacerlo por sí mismo.
Y le ganaron la batalla a la respetable señora parca, con eso le llegó la claridad de un cambio definitivo en su vida, lo logró a base de mucha voluntad y firme en ese objetivo.
Hubo gentes que nunca le negaron el apoyo, como Arturo Flores, Jorge López “El Atlas”, Chano Maldonado y muchos más que pusieron su granito de arena.
Reconoce que se dejó llevar por la fama del momento, en la actualidad vive de forma diferente, un ido a la familia disfrutan lo más que pueden de la vida, y se ha trasformado en alguien muy responsable.
Resumen: Tlocsin Hernández fue de la cima a la sima, de esta se elevó dándole ritmo y cadencia a su vida, como futbolista destacado que es y como parte del trío “Los Monarcas”, ahí aporta su voz y su guitarra. Elia, Miguel, Luchy, Sergio, Jhony, Flor del Carmen, Cèsar, doña Flor y don Florencio, todos, muchísimas gracias.



