* Se adelantó en el viaje al Eterno…. Falleció el sábado en la madrugada y ayer domingo fue sepultado
Por Mario Anguiano
Se dice que cuando muere un ser querido algo se lleva de nosotros, debe de haber algo de eso, porque para los que quedamos existe el dolor de esa pérdida física.
De verdad que en la señora muerte sorprende su presencia, hoy no despertamos con la noticia, mala, del fallecimiento del futbolista de todos los tiempos Vicente Valadez Monroy, «El Velluda».
De los rumbos del barrio de la calle León al norte, la familia Valadez aportó buenos futbolistas, Ernesto, Sergio, «Chore» y Vicente, a quien una profesora en la primaria le puso el mote de «Velluda», seguramente porque Vicente tenía en los brazos vello abundante.
Su calidad de futbolista lo hizo formar parte de la élite, los equipos empezaron a buscarlo, integró varias veces en la selección de Nayarit, algunas ocasiones tuvimos la suerte de jugar en la mejor cancha, la calle.
Nunca olvidaré aquel gol que le hizo a «Chevrolet» en la cancha de los «Chileros», la Amado Nervo, era un domingo, cancha llena de aficionados en su perímetro, primera división, entre el medio campo y el área grande, cargado a la banda derecha recibe el pase, lo paró con el pecho, lo dominó con muslo derecho y así, de aire, la prendió y la colocó en el mero ángulo, la algarabía invadió el espacio, jugaba para el cuadro de la comisión, y como esa nos regaló muchísimas.
Vicente Valadez ha descifrado ya el misterio de la muerte.
Descansa ya en Paz, amigo.





