Entre protestas y pedidos de nulidad, continúa sin definirse el nombre del rival de Keiko Fujimori.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Perú todavía no sabe quién acompañará a Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial. La definición sigue abierta por una brecha reducida entre los candidatos que pelean el segundo lugar, mientras miles de actas observadas y varios pedidos de nulidad mantienen en curso el cierre oficial de la primera vuelta.
En Lima, el foco del proceso quedó puesto sobre dos respuestas que siguen pendientes para el electorado y para los observadores externos. Una es cuándo habrá resultado final, y la otra quién competirá con Fujimori en el balotaje previsto para el 7 de junio. El Jurado Nacional de Elecciones estima que los resultados presidenciales podrían quedar definidos hacia la quincena de mayo, una vez concluida la revisión de actas observadas.
Las cifras más recientes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales ubican a Fujimori en el primer lugar con 17.053% de los votos válidos. Detrás aparecen Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, una fuerza de izquierda, con 12.009%, y Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, un partido de derecha, con 11.919%, separados por una diferencia estrecha. Con 93.570% de actas contabilizadas, la disputa por el segundo puesto sigue abierta voto a voto.
Ese margen explica por qué las actas observadas tienen ahora un peso central en el desenlace presidencial. Un total de 5,343 actas de la elección presidencial fueron derivadas a los Jurados Electorales Especiales por errores materiales, datos incompletos o inconsistencias detectadas durante el registro. Cada expediente debe ser evaluado antes de volver al conteo oficial, lo cual puede alterar el orden final entre ambos aspirantes.
La tensión política creció este fin de semana con protestas frente a la sede de la autoridad electoral en la capital peruana. Reportes de prensa señalaron que unas 3,000 personas se concentraron en Lima junto a simpatizantes de López Aliaga para denunciar fraude y exigir respeto al voto, después de los retrasos logísticos que marcaron la jornada electoral. Las demoras en la apertura de algunos centros y la ampliación excepcional de la votación en ciertos locales alimentaron la controversia alrededor del proceso.
A la discusión pública se sumó la posibilidad de anular resultados, aunque ese escenario depende de un procedimiento legal y no de una decisión inmediata. El Jurado Nacional de Elecciones informó sobre 85 pedidos de nulidad, tanto parciales como totales, que fueron remitidos a los jurados especiales y podrían llegar en apelación al pleno del organismo. Por ende, la anulación no opera de forma automática y cada reclamo debe resolverse de manera individual.
Mientras avanza esa revisión, las misiones de observación internacional rechazaron la existencia de pruebas concluyentes sobre un fraude electoral. El próximo paso será el recuento y la evaluación de actas observadas, un trámite que definirá si el rival de Fujimori será Sánchez o López Aliaga y cuándo podrá cerrarse oficialmente la primera vuelta.



