Ambos gobiernos reactivaron consultas políticas y acordaron avanzar en temas de conectividad, comercio y control migratorio.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Un acercamiento diplomático con efecto regional comenzó en la frontera común, donde Chile y Bolivia dieron señales para normalizar una relación marcada por medio siglo de distancia formal. El diálogo abrió una agenda centrada en comercio, conectividad, migración y seguridad fronteriza.
El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, y su par boliviano, Fernando Aramayo, se reunieron el 23 de abril de 2026 en el paso fronterizo Chungará-Tambo Quemado. Desde ese punto se trasladaron juntos hacia La Paz, donde sostuvieron reuniones con autoridades bolivianas y emitieron señales de apertura política.
La reunión marcó «un hito fundamental» en «el camino de poder restablecer relaciones diplomáticas«, dijo Aramayo ante periodistas. También afirmó: «Estando tan cerca, compartiendo realidades, desafíos globales, nos asiste la responsabilidad y el imperativo moral, de estrechar lazos y construir un nuevo camino«.
El origen del conflicto entre Chile y Bolivia
Bolivia y Chile rompieron relaciones diplomáticas formales en 1975 por la falta de acuerdo sobre la demanda marítima boliviana. El reclamo se origina en la Guerra del Pacífico, desarrollada entre 1879 y 1883, cuando Bolivia perdió su litoral y quedó sin salida soberana al mar.
Durante décadas, ambos países mantuvieron vínculos limitados a consulados generales en La Paz y Santiago de Chile. La ausencia de embajadores reflejó una relación marcada por el reclamo marítimo, disputas fronterizas y contactos diplomáticos intermitentes.
La Corte Internacional de Justicia recibió en 2013 una demanda boliviana para obligar a Chile a negociar una salida al Pacífico. El tribunal rechazó esa solicitud en 2018, y años después desestimó otra demanda boliviana relacionada con aguas de un río fronterizo.
Nuevos acuerdos abren una etapa de diálogo
El acercamiento actual se produce con José Antonio Kast en la presidencia de Chile y Rodrigo Paz en el gobierno de Bolivia. Ambos mandatarios impulsaron una agenda bilateral enfocada en cooperación económica, seguridad, migración y conectividad, sin eliminar las diferencias históricas.
La reunión permitió restablecer el Mecanismo de Consultas Políticas al más alto nivel, suspendido durante 16 años. Ese canal busca dar continuidad al diálogo bilateral y ordenar una agenda con temas políticos, comerciales, migratorios y consulares.
Bolivia y Chile también firmaron un acuerdo de servicios aéreos para mejorar la conectividad entre ambos países. Además, acordaron realizar este año en Santiago de Chile la primera Comisión Bilateral de Cooperación de Asuntos Consulares y Migratorios.
Pérez Mackenna afirmó: «Estamos avanzando en el Tratado de Libre Comercio. Tenemos también el tema de seguridad en las fronteras, crimen organizado, pero el foco principal es el futuro«. La agenda incluye integración económico-comercial, inversiones, turismo, conectividad, logística, minerales críticos y cooperación productiva.
El control fronterizo quedó entre los temas centrales del diálogo, junto con migración irregular, trata de personas, contrabando y narcotráfico. Chile mantiene como prioridad reducir los ingresos irregulares por su frontera norte, mientras Bolivia no presentó objeciones a la zanja fronteriza ordenada por el gobierno chileno.



