Mundial 2026 arranca entre operativo récord y críticas por entradas caras.
Por NotiPress
Ciudad de México.- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ofreció una conferencia de prensa un día antes de la gran apertura de la Copa del Mundo 2026 desde el Estadio Ciudad de México. Infantino midió la magnitud de este Mundial que por primera vez se disputa en tres países.
«Tres grandes países, 16 ciudades sede, 48 equipos participantes, 104 partidos, 104 Super Bowls en un mes. Todo esto. Seis millones y medio de personas en los estadios, seis mil millones mirando desde sus casas gratis«, afirmó.
Además, señaló que la FIFA trabaja con 5,000 empleados, 50,000 voluntarios, 17,000 representantes de medios y 300,000 personas acreditadas. La operación incluye transporte, catering, seguridad, hoteles, campamentos de entrenamiento y 500 sitios oficiales.
Por otro lado, trató el precio de las entradas, uno de los temas más cuestionados por aficionados, quienes señalaron que los precios convierten a este Mundial en el más caro de la historia.
Infantino defendió el esquema de venta de entradas ante las críticas por el costo de asistir al Mundial 2026. El presidente de la FIFA aseguró que la demanda superó los registros previos.
«Vendimos hasta hoy más de seis millones de entradas. Siempre hay entradas a la venta, como saben. También necesitamos guardar algunas entradas para los equipos que clasifican a las rondas adicionales. La demanda no tuvo precedentes, pero no por poco, sino por un factor de diez o más«, afirmó.
El dirigente también justificó el precio inicial de los boletos y lo comparó con otras competencias deportivas en Estados Unidos. «Nuestro precio de entrada, que es de 60 dólares, es el precio inicial más bajo de cualquier deporte estadounidense en las fases de playoffs. Nuestro precio promedio, que está por debajo de 500 dólares, es otra vez el más bajo de los deportes estadounidenses en promedio«, dijo Infantino.
Sobre la reventa, Infantino tomó el caso de Estados Unidos para sostener que el mercado secundario es legal en ese país anfitrión y que los valores más altos fuera del canal oficial respaldan la estructura aplicada por FIFA.
«Cuando ponemos estas entradas a la venta, van al mercado secundario, que es absolutamente legal aquí, y se venden por un precio mucho más alto. Esto ciertamente muestra que los precios fueron precisos en términos de la forma en que se determinaron«, señaló.
Infantino descartó que las tarifas respondan a una decisión improvisada. «Pueden imaginar también que estas decisiones no se toman así. Alguien se despierta y decide un precio. Hay mucho análisis, mucho trabajo, muchos expertos involucrados en decidir qué debe pasar«, afirmó. Luego agregó: «Cada dólar que generamos vuelve al fútbol«.
La tarifa dinámica también fue defendida por el presidente de la FIFA. Al comparar el sistema con el Mundial de Clubes, aseguró: «Los precios de algunos partidos subieron, otros bajaron. En esta situación, también podrían haber bajado. Realmente no bajaron. Esto muestra que quizá el punto de precio era el correcto«.
Críticas a los precios del Mundial
Organizaciones como Football Supporters Europe criticaron el precio de las entradas para el Mundial 2026, afirmando que la FIFA convirtió el fútbol en un producto exclusivo de «alta gama«.
Si bien Infantino asegura que la entrada tiene un valor de 60 dólares, la FIFA destinó únicamente 130,000 entradas en total bajo este valor promocional para todo el torneo. Esto equivale a cerca de 1,000 boletos por partido (apenas el 1.6% de la capacidad promedio de los estadios).
Para el hincha común que intentó comprar mediante las fases de venta generales, las entradas más baratas disponibles de Fase de Grupos iniciaron en los 140 dólares, incrementándose velozmente debido a los algoritmos de precio dinámico. En muchos casos, al llegar al final de la fila virtual, los precios llegaron a escalar hasta 990 dólares por un asiento de categoría intermedia.
Este sistema, inspirado en los modelos que usan plataformas como Ticketmaster o aerolíneas comerciales, funciona mediante algoritmos de inteligencia artificial que rastrean la demanda en tiempo real. Si millones de personas intentan comprar boletos al mismo tiempo para un partido específico (por ejemplo, el debut de Argentina o México), el sistema asume que el producto es muy codiciado y eleva el precio de manera automática.
La magnitud de las alzas obligó a los sistemas de justicia estatales de Estados Unidos a intervenir directamente para auditar el proceso de venta de la FIFA. Los fiscales generales de Nueva York, Nueva Jersey, California y Texas encabezan estas investigaciones basándose en tres sospechas delictivas: Inflación artificial de precio, falsificación de escasez y cambios inesperados de ubicación de asiento.



