Redes chinas de lavado sostienen finanzas narco y alertan al Congreso de EE.UU.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Redes chinas de lavado de dinero quedaron bajo escrutinio del Congreso de Estados Unidos por su papel en las presuntas finanzas de cárteles mexicanos, especialmente el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación. Leland Lazarus, fundador de Lazarus Consulting, sostuvo ante legisladores que estas redes son un «habilitador financiero central» para transformar efectivo ilícito en recursos utilizables por organizaciones criminales.
La Subcomisión de Supervisión e Investigaciones de la Cámara de Representantes realizó una audiencia llamada «Empresas criminales convergentes«, centrada en la investigación de redes chinas de lavado y financiamiento de cárteles dentro del sistema financiero estadounidense. Lazarus compareció junto con especialistas del Servicio de Investigación del Congreso, exfuncionarios del Tesoro y expertos en inteligencia financiera.
¿Cómo funciona la red?
La red opera como un sistema de compensación informal entre Estados Unidos, México y China conocido como «flying money». Los cárteles acumulan efectivo por la venta de drogas en territorio estadounidense, pero evitan mover esos dólares de forma directa hacia México. En su lugar, recurren a intermediarios vinculados con banca clandestina china, quienes coordinan pagos equivalentes en ambos lados de la frontera.
Lazarus explicó el mecanismo ante el Congreso con una secuencia concreta: «Un operador del cártel en Estados Unidos entrega grandes sumas de efectivo provenientes de la venta de drogas a un intermediario vinculado a la banca subterránea china. El socio de ese intermediario, en México, se encarga de entregar el equivalente en pesos a los operadores del cartel en ese país, a menudo en cuestión de horas. Los dólares nunca cruzan físicamente la frontera«.
En su testimonio, Lazarus indicó que estas redes se alimentan de «dos incentivos poderosos«. Mientras los cárteles requieren pesos disponibles en México, ciudadanos o empresarios chinos buscan dólares fuera de los controles de capital de Beijing. Esa demanda permite a los intermediarios colocar dólares en Estados Unidos y entregar pesos al crimen organizado sin recurrir a transferencias bancarias tradicionales.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), una agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, informó que analizó 137.153 reportes bajo la Ley de Secreto Bancario, presentados entre enero de 2020 y diciembre de 2024. Esos reportes sumaron cerca de 312 mil millones de dólares en transacciones sospechosas asociadas con redes chinas de lavado de dinero.
Casos que ampliaron la investigación
La Operación Fortune Runner mostró el alcance de esos vínculos en California. El Departamento de Justicia acusó en 2024 a 24 personas por una presunta alianza entre asociados del Cártel de Sinaloa y grupos conectados con banca clandestina china; durante la conspiración, más de 50 millones de dólares circularon entre ambas redes.
El testimonio también mencionó a Zhi Dong Zhang, conocido como «Brother Wang«, un ciudadano chino y presunto capo internacional del narcotráfico vinculado al Cártel de Sinaloa y al CJNG, cuya red habría lavado más de 77 millones de dólares mediante más de 100 empresas fantasma en Estados Unidos. Lazarus señaló ese caso como parte de una cadena donde aparecen precursores de fentanilo, cocaína, metanfetamina y operadores vinculados a los dos principales cárteles mexicanos.
América entra en el mapa financiero
La red no se limita solo a México, la expansión regional apareció en expedientes de Canadá, Brasil, Chile, Paraguay y el Caribe. En Canadá, el Proyecto Athena revisó casi 48.000 transacciones relacionadas con banca clandestina, mientras Chile investigó 112 empresas fantasma tras operativos en la zona franca de Iquique.
¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno chino?
Lazarus descartó afirmar un control directo del Partido Comunista Chino sobre estas operaciones con la evidencia pública disponible. Aun así, sostuvo que el Estado chino tiene capacidad de intervención: «Beijing puede actuar sobre estas redes cuando lo decide«.
El Congreso recibió recomendaciones para elevar el asunto en la agenda bilateral con China, fortalecer la transparencia de beneficiarios reales y crear capacidades tecnológicas para cruzar datos financieros, aduaneros y policiales. Lazarus también pidió más analistas con dominio de mandarín y fujianés para investigar intermediarios lingüísticos usados por redes criminales.
FinCEN ya había identificado en 2025 a CIBanco, Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa como instituciones mexicanas de preocupación primaria por lavado vinculado al tráfico ilícito de opioides, bajo órdenes que restringen ciertas transferencias de fondos.
El dato inmobiliario marcó otro frente: FinCEN registró 17.389 reportes vinculados con más de 53.700 millones de dólares en actividad sospechosa relacionada con bienes raíces dentro del conjunto analizado.
En su advertencia final, Lazarus sostuvo que «el costo de la inacción se medirá en muertes por fentanilo, violencia de carteles, instituciones corruptas, integridad financiera debilitada y comunidades de todo el hemisferio expuestas a la depredación criminal«.



