El arte y la cultura no solamente son una expresión de riqueza material, también tienen dimensiones intangibles.
Asignatura pendiente
Oferta y demanda cultural; ¿somos una sociedad culta?
Por Ernesto Acero C.
La cultura también es un negocio. Lo es el deporte y esto lo vemos al extremo con lo que ocurre con el mundial de futbol. Sí, la cultura también es inversión y es empleo. No se requiere hacer del arte y la cultura expresiones post modernas. Sencillamente, el ingenio, la imaginación, la creatividad de las personas, las manifestaciones más humanas son fuente de riqueza. Esa actividad humana, en Nayarit no ha logrado despegar como sería deseable no obstante el decidido apoyo que ha recibido de la administración del mandatario estatal Miguel Ángel Navarro Quintero. El arte y la cultura no solamente son una expresión de riqueza material, también tienen dimensiones intangibles.
Como todo mundo lo sabe, existe y con vigencia, la Ley de fomento para la creación de libros y la lectura del estado de Nayarit. Esa promoción se hace desde las dependencias del estado encargadas de la educación y de la promoción del arte y la cultura. No obstante, la respuesta no es como sería deseable que se registrase. Las personas más jóvenes se resisten a tener un libro en las manos a no ser que se pretenda utilizar dicho objeto para nivelar la pata de la cama o de la mesa del comedor de casa. Los libros de texto han quedado en el olvido. Los libros de texto, sencillamente han topado con los celulares o con distractores que hacen del libro una manifestación anacrónica o inservible, aburrida, alejada de la realidad de millones de personas que antes no leían y que ahora hasta combaten al libro o la lectura.
En materia de arte y cultura, al estado no le ha ido bien durante casi todo el siglo XX. No es el caso de la presente administración estatal. Nos conta que el Gobernador Navarro no es un enemigo de las manifestaciones de intelectualidad. No es esto poco decir, pues hay quienes, desde el poder, desde la mismísima titularidad del Poder Ejecutivo estatal, han mostrado odio a las manifestaciones de la inteligencia, de la creatividad, de la intelectualidad.
No es suficiente con que el gobierno estatal promueva el arte y la cultura, la lectura, la creación de libros. Esa tarea también les corresponde a las instituciones educativas de todos los niveles. También es tarea de ayuntamientos, de los poderes legislativo y judicial. Las instituciones educativas privadas también tienen parte de responsabilidad. En general, el arte y la cultura, la promoción de la lectura y la creación de libros, es un compromiso que todos debemos de asumir si deseamos no ser una sociedad inculta, si deseamos que en Nayarit prospere la inteligencia, el talento, la creatividad en todas sus múltiples dimensiones.
El arte y la cultura tiene en el gobierno de Nayarit, todo el apoyo necesario. No obstante, hay quienes consideramos que esa presencia, esa promoción, no siempre resulta beneficiosa para la misma inteligencia, para la misma producción artística y cultural. Me parece que el arte y la cultura debe democratizarse y por ende, desde una perspectiva política, se requiere promover la creación de un “mercado” del arte y la cultura. Un mercado artístico y cultural que lleve a una relación armoniosa a la oferta con la demanda en esa dimensión.
¿Qué es lo que aportan los gobiernos municipales, los ayuntamientos, en favor del arte y la cultura? Hasta ahora es poco lo que se puede decir y no parece que pueda ocupar mucho espacio para enumerar las aportaciones en todo el estado, de este nivel de gobierno.
Si nos acercamos al sector educativo, podríamos verificar que es muy poco lo que se ha hecho en favor de la democratización de la lectura y la creación de libros. Los ayuntamientos casi nada si no es que sencillamente, nada han hecho en esa materia. Pocas instituciones privadas han aportado al enriquecimiento del patrimonio artístico y cultural del estado. En buena medida, quizá sea la hora de imaginar mecanismos que contribuyan a comprometer a los gobiernos municipales, a los particulares, a todos de una u otra manera, a fortalecer y sanear y robustecer la promoción del arte y la cultura, la lectura, la creación de libros.
En la misma medida que en Nayarit se promueva el arte y la cultura, también se fortalecerá la economía del estado. El PIB cultural de nuestra entidad hasta ahora es exiguo. No obstante, tiene un elevado potencial. Lo que Nayarit tiene de sobra es talento. Los nombres de los grandes creadores ahí están, en una especie de diáspora que nos debe dar pena y no envidia. El estado no ha logrado tener generaciones de gigantes, pero esos gigantes han logrado crecer hasta el mismo cielo, fuera de estas tierras. Por eso, hasta por puro interés material, la cultura y sus expresiones más sublimes deberían ser promovidas por todos los sectores sociales, no solamente por los gobiernos. Por el bien de todos, primero el arte y la cultura.



