México entra a revisión anual del T-MEC sin ruptura comercial inmediata.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Estados Unidos rechazó renovar el T-MEC en su forma actual y abrió una etapa de revisión anual con México y Canadá. La decisión mueve el tablero comercial de Norteamérica, pero no rompe de inmediato el acuerdo que sostiene buena parte del intercambio regional.
Para México, la caída de la renovación abre incógnitas sobre el futuro de las inversiones que dependían del tratado. Después de la reunión virtual celebrada entre los representantes de los tres países, Marcelo Ebrard, secretario de Economía, aseguró que la revisión anual no frenará la llegada de inversión extranjera directa, a pesar de que días atrás había considerado que este era el peor escenario. El funcionario sostuvo que empresas e inversionistas ya consideraban este escenario antes del anuncio estadounidense.
«La tendencia que ves en la inversión extranjera directa, yo no creo que sufra un cambio imprevisto, porque ya lo tienen considerado y yo sigo recibiendo a empresas que me siguen informando de su inversión en México«, expresó.
El dato importa porque México compite por atraer plantas, proveedores y nuevos proyectos industriales ligados a Norteamérica. La revisión anual puede aumentar la incertidumbre entre las empresas, sobre todo al momento de crear inversiones a largo plazo, pero la postura oficial apunta a contener las dudas con reglas, mecanismos y mesas de seguimiento.
«Si tu revisas el mercado y las variables, yo pensaría que el mercado ya asumió que va ser una revisión anual del T-MEC, es decir no es una sorpresa y es algo que ya se había previsto«, abundó.
El tratado sigue vivo hasta 2036
El propio texto del acuerdo firmado en 2020 establece que el tratado termina 16 años después de su entrada en vigor, salvo que las partes confirmen una extensión por otro periodo similar. Si una parte no confirma esa extensión durante la revisión de seis años, la Comisión debe reunirse cada año por el resto de la vigencia, tal como sucedió hoy 1 de julio.
Para Ebrard, lo importante es que ninguna parte notificó su retiro del tratado. «La salida de Estados Unidos, México y Canadá está establecida en el acuerdo comercial, pero tendrían que avisarlo 6 meses antes y pudieron haberlo hecho hoy y decir nos vemos dentro de 6 meses«, expuso. «Ninguna de las partes dijo ya me voy del T-MEC«.
Cuatro temas quedan sobre la mesa
La negociación más cercana será en la semana del 20 de julio, cuando Estados Unidos y México sostendrán una tercera ronda bilateral relacionada con la revisión conjunta del T-MEC.
«A México solo le queda por resolver 4 temas que le preocupan a Estados Unidos, quien en 2025 le pidió al gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo resolver más de 54 asuntos prioritarios que afectaban el interés de las empresas estadounidenses. La ronda del 20 de julio ya es lo que propiamente podemos decir que es la revisión del T-MEC, porque la revisión inicia a partir del 1 de julio de 2026«, indicó.
Antes de esta etapa, México y Estados Unidos ya habían tratado reglas de origen, seguridad económica, agricultura, trabajo, medio ambiente, acero, aluminio y automóviles durante la segunda ronda bilateral realizada del 15 al 17 de junio de 2026 en Washington.
Ebrard dijo que las preocupaciones de Estados Unidos pasan por la pérdida de empleos en algunas manufacturas, la dependencia frente a otros países como China y el déficit comercial.
La industria automotriz quedó como uno de los puntos más sensibles para México en la revisión del T-MEC. Ebrard señaló que el país no está de acuerdo con aplicar aranceles sin reconocer el componente regional de los vehículos fabricados en México.
El argumento central es que varias unidades exportadas a Estados Unidos incorporan piezas estadounidenses en proporciones altas, incluido el motor en algunas pick ups. «Los vehículos hechos en México tienen componentes de los Estados Unidos en proporciones que pueden rebasar hasta el 60%«, dijo el secretario, antes de advertir: «Nosotros no permitiríamos que nuestra industria tenga una desventaja«.
La próxima fecha pesa más que el anuncio
La revisión anual no cancela el T-MEC, pero deja a México frente a una negociación prolongada con su mayor socio comercial. Por su parte, el Gobierno de Donald Trump obtuvo su objetivo de sostener el acuerdo por medio de negociaciones bilaterales. Washington confirmó que seguirá trabajando con México y Canadá para atender déficits comerciales y aspectos del acuerdo que considera insuficientes.



