Dos meses después de asumir, Laura Fernández enfrenta amenazas vinculadas con reportes de inteligencia.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Nueve presuntos planes contra la vida de Laura Fernández mantienen bajo investigación amenazas que incluyen un posible ataque mediante francotiradores. La presidenta también informó que familiares y miembros de su gabinete recibieron intimidaciones, mientras las autoridades revisan el origen de cada reporte.
Fernández presentó la denuncia el 20 de julio de 2026, cerca de dos meses después de asumir la Presidencia de Costa Rica. La mandataria indicó que mantuvo la información bajo reserva debido a la sensibilidad de los datos recopilados por los organismos de seguridad.
«Yo tengo, y de este tema no he hablado públicamente en virtud de que son datos delicados y que hemos visto como confidenciales, pero yo tengo alrededor de nueve amenazas contra mi integridad física, algunas desde ataque con francotirador«, declaró durante una rueda de prensa.
Reportes policiales y penitenciarios activan investigaciones
La presidenta afirmó que las alertas proceden principalmente de información recopilada por unidades policiales y autoridades del sistema penitenciario. Fernández describió los reportes como «amenazas delicadas» que «provienen lamentablemente de la inteligencia policial y de la inteligencia penitenciaria en su mayoría«.
Días antes de la denuncia pública, el Gobierno informó sobre un supuesto plan que habría comenzado dentro de una cárcel. Las autoridades tampoco ofrecieron detalles sobre los posibles responsables ni aclararon si ese reporte forma parte de las nueve amenazas mencionadas.
Las alertas aumentaron después de una explosión ocurrida el 20 de junio durante una visita presidencial a una zona vinculada con minería ilegal. El equipo de seguridad evacuó de emergencia a Fernández y suspendió el recorrido como parte del protocolo aplicado durante la gira.
«Evidentemente no queremos que ocurra algo que atente contra la seguridad de ningún alto funcionario, mucho menos en mi caso personal, contra mi familia o contra mí«, puntualizó la presidenta.
Seguridad marcó la llegada de Fernández al Gobierno
Tras suceder a Rodrigo Chaves, Laura Fernández asumió en mayo de 2026 como la segunda mujer en presidir Costa Rica. La politóloga llegó al poder con una propuesta enfocada en combatir el narcotráfico, el sicariato y otras expresiones del crimen organizado.
Durante su discurso de investidura, Fernández prometió que no le «temblará el pulso para enfrentar al crimen organizado«. Esa posición retomó uno de los principales compromisos de su campaña, desarrollada tras varios años de aumento de la violencia relacionada con estructuras criminales.
Costa Rica registró durante 2025 una tasa de 16,7 homicidios por cada 100.000 habitantes, según el Organismo de Investigación Judicial. Cerca del 70% de esos homicidios estuvo vinculado con el narcotráfico, de acuerdo con datos citados durante la campaña presidencial.
Fernández también propuso continuar la construcción de una prisión de alta seguridad con capacidad para 5.000 detenidos. Su programa contempló medidas extraordinarias en zonas conflictivas ante una eventual escalada de asesinatos por encargo y delitos asociados con organizaciones criminales.
El partido Pueblo Soberano obtuvo 31 de los 57 escaños del Congreso costarricense, resultado que facilita parte de la agenda gubernamental. Sin embargo, la bancada no alcanzó los 40 votos que Fernández consideró necesarios para algunas reformas planteadas durante la contienda electoral.
La denuncia actual tiene un antecedente durante el Gobierno de Chaves, cuando autoridades informaron sobre otro supuesto complot contra el entonces presidente. Aquel caso fue comunicado en enero de 2026, aunque las instituciones no presentaron públicamente pruebas concluyentes sobre la planificación denunciada.



