El mediocampista mexicano está más cerca que nunca de llegar al Mónaco, un club especializado en convertir promesas en estrellas mundiales.
Erik Lira, con la potencial salida de Folarin Balogun al Everton de la Premier League, está más cerca que nunca de cumplir su sueño de jugar en Europa y el AS Mónaco será el club en donde ‘El Pitbull’ tendrá su primera experiencia en el futbol del viejo continente.
Aunque para Lira se trata de cumplir un sueño, el jugar en el AS Mónaco significa un sin fin de posibilidades para el mediocampista mexicano a futuro, pues está recalando en un club que es experto en terminar de formar jugadores para convertirlos en estrellas mundiales y tiene muchos ejemplos para probarlo.
El AS Mónaco tuvo su boom en 2017, pero antes de ese año el cuadro del principado tuvo un par de historias que ya lo colocaban como una institución a la que había que voltear a ver para sacar jugadores que pudieran rendir en el más alto nivel de competencia en el futbol europeo.
En 1999 el AS Mónaco volteó al futbol mexicano por primera vez, en aquella ocasión pagó 4.5 millones de euros para hacerse de los servicios de Rafael Márquez, jugador que en cuatro temporadas subió su valor y se terminó yendo al FC Barcelona por una cifra cercana a los 5.5 millones de euros.
Si bien ‘El Káiser’ no es un ejemplo de un gran negocio de reventa, Rafael Márquez es uno de los casos de un éxito absoluto de un jugador que salió del Mónaco para brillar en una de las mejores ligas del mundo.
Antes de la era dorada del Mónaco como club vendedor, la dirigencia del cuadro monegasco tuvo dos joyas que fueron bien valoradas por equipos de la Premier League; el equipo del principado compró a Patrice Evra del Niza por €4 millones de euros y lo terminó vendiendo al Manchester United por €8 MDE, duplicando la inversión del Mónaco.
Mismo caso que el del delantero togolés Emmanuel Adebayor, que llegó al Mónaco del Metz por €3.2 millones de euros y lo vendió al Arsenal de la Premier League por €10 MDE.
El boom de ‘La cantera de Europa’
Después de los nombres que ya mencionamos, el Mónaco tardó en volver a los reflectores pero, desde la ventana de transferencias del 2015, el cuadro monegasco volvió a llamar la atención y se consolidó como uno de los mejore clubes formadores del viejo continente.
Justo en 2015 Anthony Martial dejó al cuadro francés para irse vendido al Manchester United, el delantero llegó por cinco millones de euros al Mónaco y se fue vendido a la Premier League por €60MDE, en ese mismo año Thomas Lemar se fue al Atlético de Madrid por €72MDE después de costar €4 millones cuando el Mónaco lo compró del SM Caen.
En 2017 Bernardo Silva se fue vendido al Manchester City por un valor de €50 millones de euros, durante la ventana de 2018 Fabinho se fue vendido al Liverpool por €45 MDE y Tiemoué Bakayoko abandonó el cuadro del principado por €40 millones al Chelsea.
En total, el Mónaco recibió €135 millones de euros por estos tres jugadores después de haber invertido €29 millones en los futbolistas que salieron del Mónaco, caso distinto con Aurélien Tchouaméni y James Rodríguez quienes costaron 63 millones combinados.
Aurélien Tchouaméni llegó en 2020 por €18 millones de euros procedente del Bordeaux y se fue al Real Madrid por €80 MDE, por su parte, Porto vendió a James Rodríguez por €45MDE y el Mónaco lo vendió al Real Madrid por €75 millones, siendo los últimos casos de éxito de ‘la cantera de Europa’.
Los debutantes que se convirtieron en estrellas
La cantera del AS Mónaco debutó a tres grandes futbolistas que, a la postre, se convirtieron en grandes figuras del balompié mundial, Thierry Henry se fue a la Juventus en 1999 por un valor de €12.5 millones de euros.
Lilian Thuram dejó al Mónaco por €5.5 millones de euros para desembarcar en el Parma de la Serie A, mientras que Kylian Mbappé se despidió del cuadro monegasco por €180 millones de euros con destino al Paris Saint-Germain

