Lo que más importa de ese informe es el mensaje político que lo acompaña para que los nayaritas evalúen lo que se ha hecho y, sobre todo para que se defina el futuro del estado.
Evaluación y prospectiva
Navarro Quintero: el Quinto Informe
Por Ernesto Acero C.
Hacer gobierno en Nayarit es una tarea en extremo complicada. Entre otras cosas, se debe lidiar con las inercias del subdesarrollo y con las consecuencias de la Docena Trágica de la Era de la Cleptocracia y la Irresponsabilidad. Ahora, tras años de hacer un gobierno de reconstrucción, el Gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero rinde su Quinto Informe de Labores. Lo que más importa de ese informe es el mensaje político que lo acompaña para que los nayaritas evalúen lo que se ha hecho y, sobre todo para que se defina el futuro del estado. Me parece que se rinden buenas cuentas, aunque se requiere pensar también en el rostro de los desafíos. Falta mucho por hacer y la cita de las urnas del próximo 6 de junio de 2027, será decisivo para tener una idea de lo que le depara al estado en los años que siguen.
La entidad está en paz, reconstruyéndose. La administración estatal fue abandonada a su suerte durante varios años, cuando no fue utilizada para fines estrictamente personales. Ahora, la estructura gubernamental fue enfilada para colocar las bases de un relanzamiento de la economía del estado. Eso es necesario. Si la economía no cambia, tampoco lo harán las finanzas públicas. Para que la economía cambie, también deben cambiar las estructuras gubernamentales. El gobierno debe ser facilitador de la inversión privada, no el sucedáneo. No obstante, el papel del gobierno es crucial para lograr que Nayarit entre en una nueva era desarrollista.
La estructura gubernamental fue rediseñada por el Gobernador Navarro, con la intención de hacer de ella la plataforma de despegue de una política social. El gobierno mismo fue reconfigurado para convertirse todo en un programa social. Cierto que ese programa social tiene como prioridad a los más pobres. El gobierno no pierde de vista de ninguna manera que las medidas de contención de una tragedia social requieren de la presencia de los particulares, invirtiendo y generando empleos.
El Gobernador ha respaldado a inversionistas, permitiendo que la iniciativa privada se manifieste en un entorno de respeto, sin corrupción y sin exigencias de ventajas indebidas. Se ha dejado en claro que los gobernantes no deben hacer uso del poder que dimana del pueblo, para obtener privilegios indebidos. Así, se ha recuperado un voluminoso patrimonio de los nayaritas que había sido privatizado con trampas y con escandalosos modelos de corrupción. De verdad que Navarro Quintero encabezó un Gobierno Suicida, porque había que resistir a las presiones de los cleptócratas y los mentecatos que se atrevieron a retacar sus bolsillos con cargos públicos y con dinero mal habido.
El gobierno actual recibió un estado con graves problemas. Hoy persisten problemas y algunos de ellos muy graves. Habrá desafíos en el futuro, pero mucho menos (y diferentes) problemas de los que Navarro debió afrontar en 2021, al inicio de su mandato. Algunos de esos problemas se han generado a partir de las acciones de la administración estatal navarrista, pero son los problemas-desafíos que derivan de las exigencias de hacer una economía abierta y en franca transformación.
Muchos de esos problemas eran inerciales (como el crónico subdesarrollo). A eso deben añadirse los problemas en que se convirtieron, consciente o inconscientemente, algunos gobernantes. En la historia reciente de Nayarit existe una docena trágica que he denominado Era de la Cleptocracia y la Irresponsabilidad. Fueron doce años de saqueo, que dejaron a la economía del estado temblando, que dejaron agónico el Patrimonio de los Nayaritas y que vaciaron de la sangre dineraria los fondos de pensiones. Los cleptócratas, desde la clandestinidad, mueven sus hilos para regresar por sus fueros. Se ha combatido la corrupción en el presente gobierno. No ha estado la administración actual exenta de personas que no supieron resistir la tentación del dinero fácil. Las manifestaciones de corrupción se han registrado en el gobierno de Navarro Quintero, pero lo que no ha tenido espacio, ha sido la impunidad. La corrupción es parte de la lógica del poder, pero el poder bien utilizado, no permite la impunidad. Así, en el gobierno de Navarro, el que la ha hecho, también la ha pagado.
Un elemento a destacar. Se ha llevado al máximo de eficiencia el manejo de las finanzas públicas. Creo que se ha maximizado la recaudación, los ingresos propios y que muy difícilmente se elevará el nivel tributario en el futuro cercano. Es más probable que los ingresos caigan en los años subsecuentes y no que se eleven. Si se elevan los niveles de recaudación, cada décima porcentual hará más vulnerable y frágil la inversión privada. Esta es área de oportunidad en donde se requiere del pensamiento económico.
Lo que viene es una prueba para los nayaritas. Es deseable que sean aprovechadas las bases para relanzar el desarrollo del estado. Para eso se requiere continuidad sin continuismo, pero tampoco continuidad revanchista. Claro que se requieren cambios, pero sin rupturas irracionales. Se requiere en el estado cambio con estabilidad.



