Son muchos los casos de ancianos encontrados por trabajadores del gobierno federal en situación de calle y abandono, el factor común es que la mayoría tiene parientes, pero ambiciosos
LA SERPENTINA
POR GUILLERMO AGUIRRE
Ambición y mezquindad: un problema milenario
**Son muchos los casos de ancianos encontrados por trabajadores del gobierno federal en situación de calle y abandono, el factor común es que la mayoría tiene parientes, pero ambiciosos
Hace aproximadamente tres meses, dimos la noticia de un par de ancianos que eran hermanos, un hombre y una mujer, ambos ya muy mayores de edad, y también muy descuidados en su vida física, los dos vivían en una casa del centro de Tepic, al parecer de su propiedad, pero en una situación de abandono muy denigrante.
La Fiscalía General del Estado de Nayarit rescató a estos dos hermanos adultos mayores de 82 y 78 años que se encontraban en condiciones extremas de abandono, hambre y presunto encierro en una vivienda de la colonia Centro de Tepic.
El operativo judicial se llevó a cabo tras la indignación causada por un video difundido en redes sociales y denuncias formales ante el C5.
La historia es un poco triste, estos dos hermanos, que como ya pudieron leer líneas arriba uno tenía 82 años y la hermana 78.
Detalles del rescate en Tepic permanecían encerrados en un domicilio que se encontraba con candado, en condiciones totalmente insalubres y sin los servicios básicos de agua ni electricidad. Llevaban varios días sin recibir alimentos y estaban acompañados únicamente por su perro.
Luego de recibir el reporte, mediante una orden de cateo, la Agencia de Investigación Criminal ingresó a la casa y rescató a los dos ancianitos, luego se sabría por informaciones difundidas que al parecer un sobrino era el responsable de darles la atención correspondiente, pero el familiar habría fallado en sus obligaciones y el par de viejitos se encontraban entre su propio excremento y la suciedad de su casa, porque entre otras cosas, no tenían ni siquiera agua, el desenlace fue fatal, pues finalmente uno de ellos murió.
La historia viene al tema porque precisamente en su quinto informe de gobierno, el jefe del Poder Ejecutivo dijo que muchos ancianos en situación de calle habían sido rescatados por los empleados del gobierno federal que trabajan en el programa Salud Casa por Casa, los que al ir a las casas de la ciudad, llegan a toparse con cuadros como el descrito al inicio de esta columna, y es que me faltó agregar que el gobernador de Nayarit, el doctor NAVARRO QUINTERO, también añadió que muchos de estos adultos mayores solo son atendidos por un familiar cuando se sabe que van a recibir algún dinerito de los programas del gobierno federal, pero luego de bajarles los recursos económicos y quedarse con ellos, los chamacos o familiares, dejan de atender a sus adultos mayores.
Conclusión: estos adultos mayores, léase, ancianitos muy mayores, terminan en el abandono a veces en sus propias casas, a veces en las casas de algún familiar que le presta un cuarto, una bodega o un anexo de la casa, algunos de ellos, me refiero a los familiares, están esperando que el dueño de la casa, del dinero que está en el banco, de los animales que son explotados, digamos vacas, chivos, caballos, gallinas, de los terrenitos, y otros bienes, mueran para poder hacerse de tales posesiones materiales.
Lo más preocupante es que en los últimos meses, muchos casos de este tipo, de ancianos dejados a su suerte o abandonados en forma temporal, es decir, en tanto que no reciben ya sea su pensión laboral o su pensión del bienestar, que es realmente lo atractivo de estos senectos, bueno, pues lo preocupante es que muchos casos descubiertos últimamente, se han hecho por los trabajadores contratados para el programa de salud casa por casa, que son quienes han reportado estas situaciones. Y ustedes se preguntarán que cómo es posible que un hijo, un nieto, un sobrino o un hermano o hermana, puedan olvidar a alguien que en algún momento de la vida, fue quien apoyó al que hoy lo abandona para que concluyera sus estudios, para que comprara una casita, un terrenito, etcétera, etcétera, y la respuesta es la misma que hace dos mil años en el caso de Judas y la venta en la que se ganó 30 monedas de plata: la ambición, la codicia, la avaricia, y la mezquindad, al parecer ni la humanidad ni los problemas han cambiado, y quizá ya sea tarde…hasta mañana



