Estados Unidos vino de atrás y se impuso 4-2 a Chile para mantener el invicto en St. Louis. Sebastian Berhalter y Julian Hall volvieron a marcar.
Estados Unidos sufrió, pero demuestra que tiene mucha pólvora antes de enfrentar a México en el Clásico de la Concacaf. Los de Pochettino se impusieron 4-2 a Chile con un equipo plagado de jóvenes que amenaza al equipo de Rafael Márquez.
Después de una goleada ante Perú, Estados Unidos regresó a una ciudad que se convirtió en una fortaleza para ellos. Solamente cuatro partidos le bastaron para hacerse invencibles, pero hoy tenían otro desafío en dicho inmueble.
Chile, que cayó en Canadá en su primer partido, llegó como víctima, pero con hambre de más. Con la intención de romper esa muralla inquebrantable. Pochettino decidió darle minutos a otros. 10 cambios con respecto al duelo del sábado ante Perú.
Chile soltó un arma secreta, Darío Osorio, joven de 22 años y que milita en el Crystal Palace. La defensa que colocó Pochettino sufrió con el futbolista, pero los del país de las Barras y las Estrellas tenían un aliado inesperado, que los salvó en par de ocasiones. Poco después, una gran jugada de Sergiño Dest, terminó con un servicio que dejó pasar con astucia Julian Hall, joven de 18 años que parecía tener años de experiencia, y que Berhalter aprovechó con un sutil toque.
La fortuna acompañó a Pochettino, pero el enemigo estaba en casa. Una torpe salida de Chris Brady, evidenció sus carencias , mismas que fueron aprovechadas por Diego Ulloa, quien en medio de muchas piernas la mandó a guardar.
Los dirigidos por Nicolás Córdova no estaban conformes. Maximiliano Gutiérrez tenía un plan. Aprovechó el espacio que le dio la zaga de Estados Unidos, y sacó un disparo que estrenó a Brian Schwake, quien apenas estaba poniéndose los guantes cuando vio vulnerado el arco.
Pochettino recompone el camino
Julian Hall respondió de inmediato con un remate de cabeza que venció la estirada de Vigoureaux, pero Pochettino no se quedó de brazos cruzados. Metió la artillería pesada: Tyler Adams, Malik Tillman, Chris Richards, entre otros ingresaron.
El balón parado pasó de ser una granada en el área de Estados Unidos, a ser su aliado, pues ya con Chris Richards en la cancha, el central se levantó para darle la vuelta al marcador. El que a hierro mata, a hierro muere. Chile intentó el gol olímpico, y fue un tiro de esquina lo que fue su perdición.
Estados Unidos sobrellevó el partido. Pero quería más. Mathis Albert, que recién había ingresado, se estrenó también con los del país de las Barras y las Estrellas para poner el 4-2 final. México es el siguiente en la fila.

