Autogol y Tala Rangel salvan a Chivas del ridículo ante Necaxa

Chivas estuvo muy cerca del ridículo ante el penúltimo lugar de la tabla. Tuvo que ser un autogol el que lo salvara del fiasco. Victoria por 1-0 al Necaxa.

Chivas estuvo muy cerca del ridículo ante el penúltimo lugar de la tabla. Tuvo que ser un autogol el que la salvara del fiasco. Victoria por 1-0 sobre Necaxa, que le permite al equipo de Gabriel Milito romper la racha de cuatro sin ganar y colocarse en segundo lugar de la tabla, con 23 puntos. Sin embargo, nadie quedó contento: por eso la afición abucheó tras el silbatazo final, pese al resultado positivo.

Antes del encuentro, el Guadalajara informó las bajas de Brian Gutiérrez y Angel Sepúlveda, por lesión. Se sumaban a las de José Castillo, Luis Romo y Omar Govea, también lastimados. El Rebaño Sagrado ha tenido grandes problemas con ese tema durante la temporada. También tiene dificultades con su futbol, pues no fluye con la misma fuerza que el semestre anterior.

Este martes, pese a tener enfrente al penúltimo lugar de la tabla, el juego colectivo de Chivas dejaba mucho que desear. Los esfuerzos rojiblancos no eran tan claros como la afición esperaba. Se había cumplido el primer minuto cuando Roberto Alvarado encontró un balón retrasado y disparó con fuerza, pero a las manos del guardameta Javier Orantes.

Poco después, el portero se vio inseguro con el balón en los pies y lo entregó al cuadro local, esta noche vestido de negro al estrenar su tercera indumentaria. Roberto Alvarado tomó el balón y con el guardameta mal colocado, disparó de larga distancia. Para su mala fortuna, el balón se fue por un costado. Al minuto 9, se escapaba la oportunidad de abrir el marcador.

Poco después, una peinada de Ricardo Marín dejó solo a Richard Ledezma, quien encaró al arquero y definió con un disparo horrible. Se señaló fuera de lugar. Emoción gratuita, al ‘11. La más peligrosa para Chivas en la primera parte llegaría al ‘23. Una pelota larga fue mal medida por la defensa. Roberto Alvarado quedó mano a mano frente al arquero, pero le estrelló su remate. Se esfumó la opción de gol.

Guadalajara sufría para llegar al arco contrario. Leonel Calderón tomó un rebote en la orilla del área y sacó un disparo que se fue por encima del travesaño, al ‘38. Y en el tiempo agregado, fue Richard Ledezma quien soltó la pierna derecha con potencia, desde fuera del área. El guardameta voló. Imposible llegar al balón. Pasó a centímetros del poste. El 0-0 se mantenía al descanso. Abucheos de la afición local.

Con cuatro partidos sin conocer la victoria, podría percibirse la presión en el equipo dirigido por Gabriel Milito. Un empate en casa ante el penúltimo de la tabla solamente haría más grave el momento que vive el equipo. Por eso, para el inicio del complemento, el técnico rojiblanco mandó al campo a Hugo Camberos y Santiago Sandoval, con la esperanza de encontrar el desequilibrio que tanto le faltaba.

Hugo Camberos fue el primero que tocó la puerta. Al minuto 51, soltó un tiro potente dentro del área. El guardameta contuvo y desvió para alejar el peligro. Guadalajara era el obligado, pero se percibía la presión cada vez más. Tremendo susto se llevaron los locales al ‘63. Un tiro de esquina lanzado desde la derecha fue cabeceado. El remate picado parecía gol. Sobre la línea salvó Raúl el Tala Rangel, que además evitó el contrarremate con la punta del pie. Se salvó Chivas.

El Rebaño Sagrado intentaba, pero le faltaba punch en la última zona del campo. Kevin Castañeda probó fortuna de fuera del área. El disparo hizo volar al portero, pero salió apenas por encima del arco, al ‘65. Cuatro minutos más tarde, otra de los Rayos: Mauro Zaleta se quitó a dos rivales de encima en el área. Quedó ante Raúl Rangel y soltó un potente remate que el Taladro desvió para salvar nuevamente a su equipo.

Guadalajara insistía porque el empate en casa resultaba terrible. Kevin Castañeda tomó la redonda fuera del área. Tuvo tiempo y espacio. Decidió disparar. El derechazo potente era inalcanzable para el arquero, pero pasó a centímetros del poste. El grito de gol se ahogó al minuto 72. El tiempo era ya un enemigo para el cuadro tapatío, pues conforme avanzaba, la presión incrementaba.

Por fin el Rebaño Sagrado encontró la llave para abrir esa pesada puerta. Roberto Alvarado tomó la redonda por el costado derecho. Propuso el mano a mano y lo ganó. Superó a su marcador para llegar a línea de fondo. Dentro del área, lanzó un balón potente y raso. Agustín Oliveros se cruzó en el viaje de la redonda. Hizo contacto. La mandó al fondo de su propio arco. Autogol al minuto 77.

Tala se viste de héroe

Chivas tenía por fin ventaja, pero la sensación de nerviosismo y presión no pasaba. Se notaba cada vez que el rival tenía la pelota en zona de peligro. Al ‘81, otro gran susto cuando el centro desde la derecha dejó sin marca a Owen González. Para fortuna del cuadro local, su remate fue machucado y a las manos del Tala Raúl Rangel. Se mantenía la mínima diferencia en el marcador.

Los Rayos se volcaron al frente. Generaron una y otra vez. En la banca, Gabriel Milito no paraba de gritar, desesperado. No podía creer que el partido terminara con tal sufrimiento. Al ‘89, Javier Ruiz soltó la pierna desde fuera del área. El disparo parecía colarse en el ángulo. Raúl Rangel voló. Con una mano desvió. Tala salvaba una vez más al conjunto local. Angustia total.

Los últimos instantes se fueron. El silbatazo final decretó la victoria de Chivas, que rompió así una racha de cuatro partidos sin ganar. Pero nadie quedó contento con lo visto en la cancha. Por eso los abucheos de la afición local. Guadalajara es por el momento segundo lugar del Torneo Apertura 2026 con 23 puntos, solo uno menos que el líder América. Por su parte, Necaxa es penúltimo de la tabla con 9 unidades.

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