Lo que faltaba, decepcionados 180 choferes que esperaban conseguir una visa de trabajo, se regresaron a Tepic, porque sólo 12 conductores hablaban el mínimo del inglés, nueva disposición.
POR GUILLERMO AGUIRRE
Choferes bilingües
**Lo que faltaba, decepcionados 180 choferes que esperaban conseguir una visa de trabajo, se regresaron a Tepic, porque sólo 12 conductores hablaban el mínimo del inglés, nueva disposición.
Pues lo que faltaba, fíjense nomás, sucede que el presidente Nacional de la Organización Integradora de Derechos Convencionales de Transportistas, organización conocida como (INDECO), Adalberto Gutiérrez Muñoz, se llevó a Estados Unidos de Norteamérica, cuatro autobuses llenos al tope de choferes del transporte llamado pesado, de tráilers pues, eso de llenos hasta el tope significa que cada autobús llevaba 45 personas, todas ellas choferes expertos en el manejo de tracto camiones, como algunos le dicen a esos enormes carros de carga que vemos en todas las carreteras de México, y claro, también en las carreteras de los EE.UU., cuando ustedes van para allá.
Así que 45 choferes por 4 autobuses, dan un total de 180 personas trabajadoras del volante, todos iban con la misma ilusión, obtener una visa de trabajo como conductores de carros pesados en el vecino país del norte, así que de ida iban hasta cantando y contando charritas, ya ven ustedes que los choferes de trailers, tienen muchas anécdotas, sobre todo de lo que se encuentran cuando se estacionan en los libramientos de todo el país.
Como ya les dije, y como lo dijo el presidente de la INDECO, el señor Adalberto Gutiérrez Muñoz, la idea era conseguirles su visa de trabajo para que pudieran entrar y salir libremente de los estados del país del norte.
Pero al llegar a la oficina de registro y contrataciones, se encontraron con un nuevo mandamiento de parte de los gringos, hacia los choferes mexicanos, sucede que las exigencias del dominio del idioma inglés (mínimo un 60%) provocaron que, del grupo de 180 operadores que salieron de Nayarit en los ya mencionados autobuses, solo 12 lograran ser contratados.
El motivo ya lo vieron ustedes, en esta nueva etapa, no se si tenga que ver el polifacético presidente de los EE.UU. el señor Donald Trump, pero lo que antes no era necesario, en este reciente viaje de intento de visas de trabajo para choferes, si lo fue, y se trata de la exigencia de que cada chofer mexicano nayarita, domine cuando menos el 60 por ciento del idioma inglés.
Pero oigan, un chofer de trailer, lo que sabe es revisar las llantas, las golpean con un pequeño marro para ver su factibilidad, revisar sus frenos, las balatas cuando se están quemando, conocer las ciudades y las bodegas en donde van a descargar su mercancía, saben dormir en carretera, y aguantar el sueño cuando la entrega de la mercancía corre el riesgo de echarse a perder, y a todo esto, todavía les quieren agregar que hablen el idioma inglés.
Claro, no digo que un conductor de autobús, o de trailer, no deba hablar otro idioma, como en este caso el inglés, esto es un añadido a la virtud de circular por semanas en carreteras y autopistas, pero la chamba de un conductor, es conducir, no traducir diálogos con norteamericanos.
Lo único que le quedó al dirigente Adalberto Gutiérrez Muñoz, es decir que va a buscar cursos para aquellos choferes que no fueron contratados, y que en este caso fueron 168, o sea todos, ya que repito, sólo 12 pasaron la prueba del inglés mínimo.
Ahora por la otra parte, dice el líder de la INDECO que por este motivo van a disminuir las remesas de dólares a Nayarit, lo que es un hecho, pues casi 170 personas que año con año obtenían su visa de trabajo, por esta vez, tendrá que buscar su acomodo en alguna ruta local, o quizá en el transporte de la capital, en alguna combi, o un progreso de cualquier número del 1 al 6.
Lo que resalta el dirigente de la Organización Integradora de Derechos Convencionales de Transportistas, la (INDECO), es que nunca se habían portado de esta manera tan altanera con los conductores nayaritas, cuyo trabajo los recomienda ampliamente.
El peligro que muchos quizá no alcanzan a vislumbrar, es que, bajo esta política de exigir el dominio de cuando menos el 60 por ciento del idioma inglés, a choferes modestos, lo que siga es que también a quien quiera ir al corte de manzanas, de uvas, de fresas, me refiero a la gente que va contratada por seis meses y luego se regresa a su tierra, ahora le exijan que domine el inglés, y ahí si, creo que van a perjudicar a más gente que se alquilaba anualmente para estos trabajos, a ver en que termina esto que hoy empieza… hasta mañana.



