Milwaukee aplastó 10-1 a Tampa Bay en el Juego 3, con un rally de ocho carreras que nunca se había visto en el Clásico de Otoño. Robert Gasser y Jackson Chourio también firmaron registros históricos.
El Juego 3 de la Serie Mundial 2026 quedará para los libros de historia. Los Milwaukee Brewers derrotaron 10-1 a los Tampa Bay Rays y tomaron ventaja de 3-0 en el Clásico de Otoño, a una sola victoria de conquistar el primer campeonato de su historia. La ofensiva de Milwaukee explotó con ocho carreras en una entrada, mientras su abridor Robert Gasser dominó a los bateadores rivales y Jackson Chourio volvió a demostrar que atraviesa una postemporada extraordinaria.
La victoria tuvo un valor especial por la cantidad de marcas que cayeron en una sola noche. Los Brewers conectaron 16 imparables, encadenaron una secuencia ofensiva inédita en la historia de la postemporada y dejaron a Tampa Bay sin respuestas. La novena de Wisconsin está ahora a un triunfo de levantar el trofeo, con la oportunidad de cerrar la Serie Mundial este martes.

Un rally de ocho carreras y una ofensiva sin precedentes
Milwaukee protagonizó una quinta entrada demoledora, con ocho carreras que rompieron el encuentro y dejaron sin margen de reacción a los Rays. El ataque se convirtió en el primer rally de ocho anotaciones en la historia de la Serie Mundial, una muestra de la contundencia que ha caracterizado a los Brewers durante los playoffs.
La ofensiva también estableció una marca histórica al convertirse en el primer equipo de las Grandes Ligas en tener a siete bateadores consecutivos con imparables en un partido de postemporada. La cadena de contactos desbordó al pitcheo de Tampa Bay y permitió que Milwaukee construyera una ventaja definitiva.
Robert Gasser fue otra de las figuras de la noche. El zurdo lanzó seis entradas sin permitir carrera y enfrentó al mínimo de 18 bateadores, una hazaña que solo había conseguido otro abridor en la historia de la Serie Mundial; Don Larsen, durante su juego perfecto de 1956. Gasser permitió un hit, pero logró mantener el control del encuentro y retiró a los bateadores necesarios para completar seis episodios ante el mínimo posible.
Jackson Chourio persigue los registros históricos
El jardinero venezolano Jackson Chourio también tuvo una noche memorable. Con cuatro imparables en el Juego 3, llegó a ocho hits en sus primeros tres partidos de Serie Mundial. Se trata de la segunda mayor cantidad para un jugador en sus primeros tres encuentros de un Clásico de Otoño, solo detrás de Billy Hatcher, quien consiguió nueve con los Cincinnati Reds en 1990.
Chourio ha sido uno de los motores de la ofensiva de Milwaukee y su capacidad para producir en los momentos importantes refuerza las aspiraciones de una franquicia que nunca ha ganado la Serie Mundial desde su llegada a las Grandes Ligas. Con apenas tres encuentros disputados en esta edición, el venezolano ya figura entre los bateadores más productivos de este arranque histórico.
Tampa Bay firma su sentencia sin Aranda
El Juego 3 también dejó una señal preocupante para los Rays. Tampa Bay registró su menor cantidad de imparables en lo que va de la postemporada, una actuación ofensiva que contrastó con el poder de los Brewers. La derrota llegó, además, en el primer partido de la Serie Mundial en el que Jonathan Aranda comenzó desde la banca.
Kevin Cash decidió dejar fuera del lineup titular al mexicano para enfrentar al zurdo Robert Gasser, una elección supuestamente estratégica que generó debate debido al buen desempeño de Aranda en el Clásico de Otoño. Antes del encuentro, el primera base había conectado cuatro hits en siete turnos oficiales y negociado una base por bolas en ocho apariciones al plato. Su ausencia coincidió con una jornada en la que Tampa Bay apenas logró producir una carrera.
Ahora, los Rays están contra las cuerdas. Ningún equipo quiere verse abajo 0-3 en una Serie Mundial al mejor de siete (sobretodo porque nadie se ha levantado de él) y Milwaukee tendrá este martes la oportunidad de cerrar la serie frente a su rival. Los Brewers ya hicieron historia con su ofensiva, su pitcheo y sus jóvenes figuras; ahora buscarán convertir una temporada extraordinaria en el primer título de la franquicia.

