Hay quienes ven en sus principios pesimismo puro, otros verdades armadas con ingenio y jocosidad, pero también los hay quienes los visualizan como enunciados que contribuyen al denominado “diseño preventivo”
Por Ricardo Téllez
Probablemente no haya escuchado nunca el nombre de Edward A. Murphy Jr., y si acaso lo ha hecho, lo más seguro es que haya sido sobre sus famosos planteamientos o adagios denominados como las “Leyes de Murphy”. Hay quienes ven en sus principios pesimismo puro, otros verdades armadas con ingenio y jocosidad, pero también los hay quienes los visualizan como enunciados que contribuyen al denominado “diseño preventivo”, esto es: considerar desde la concepción de una obra u acción todo aquello que puede (y seguramente) saldrá mal, para evitarlo (aunque no se pueda). Se trata de “leyes empíricas” construidas a partir de la experiencia y que son aplicables a cualquier ámbito cuyo punto de partidalo estableció Murphy cuando aseguró en los años 40’s que “Si algo puede salir mal, saldrá mal”, y que lo vemos en derivaciones tan cotidianas como en otros axiomas tan simples como: “Si se te cae un pan tostado con mantequilla, siempre caerá con el lado de la mantequilla contra el piso”.
Hoy me permito recuperar un artículo que publicó Miguel Jurado para El Clarín de Argentina, denominado “20 leyes de Murphy para las ciudades”, de las cuales retomaré algunas aplicables a las obras públicas con corolarios adicionales y anotaciones personales como un intento de ayudarnos a entender lo que está pasando en Tepic, con nuestras obras públicas.
Ley universal de los planes urbanos. Todo proyecto urbano producirá beneficios y perjuicios. Su éxito depende de que los primeros sean mayores que los segundos. Corolario de Antístenes: También sirve que los perjudicados no se den cuenta. Comentario local: algo que no pasó con la obra de la Allende, donde los perjudicados sí se dieron cuenta. En el caso de las casas, pies de casa, cuartos para los indígenas que vivían en la Plaza del Músico, no fueron ellos sino la sociedad civil la que identificó el engaño.
Ley de la fatalidad práctica. Los planes urbanos que logran ponerse en práctica siempre son considerados los peores. Corolario de Antístenes: Un plan es considerado bueno siempre y cuando no se haya aplicado nunca. Corolario de Catflower: Si un plan urbano se ejecuta a medias, la mejor parte es la que nunca se realizó. Comentario local: de las opciones para rehabilitar la Allende, se escogió la peor; se confirma la ley de Murphy.
Ley de la ubicuidad. Los mejores planes urbanos se aplicaron en otro país o en otra época. Corolario de Carriver: los políticos de otro país siempre entienden más de urbanismo que los de aquí. Corolario de Catflower: El planeamiento urbano de otros países no es aplicable a la realidad de nuestras ciudades. El de aquí, tampoco. Comentario local: es evidente que el planteamiento de que los planeas urbanos no son aplicables a la realidad de nuestras ciudades, entonces, ¿alguien me quiere explicar qué hacía el Alcalde de Tepic y su numeroso y costoso séquito viendo obras públicas exitosas de Colombia?, ¿alguien ha visto algún beneficio de ello?
Ley de la unanimidad. Un plan urbano será elogiado por todos si: a) Nadie entiende el problema; b) No sirve para nada; c) Le conviene sólo a los especuladores. Comentario local: la obra de la avenida Allende fue aplaudida por aquellos que no entienden que el problema del “Centro Histérico” de Tepic, no es el contar con avenidas más “bonitas”, sino como avenidas más funcionales que contribuyan a desahogar el flujo vehicular; tampoco ven que ya actualmente el problema de estacionamiento aqueja a los cientos de automovilistas que por necesidad han tenido que pagar costosas cantidades de dinero pues se ha dejado el beneficio de los estacionamientos en manos de particulares. Seguramente también aplaudieron la obra, aquellos que van a hacer negocio con ella, ¿o no?
Ley inversa. Mientras más pequeños sean los departamentos que construye un inversor, más posibilidades existen de que viva en una gran casa con jardín y pileta. Comentario local: casi al mismo tiempo que se ventiló el escándalo de las casas, pies de casa, cuartos para los indígenas que vivían en la Plaza del Músico, se ventiló que el primer edil construía una mansión. Se confirma la ley.
Ley de la sustitución. Mientras mayor sea la calidad del edificio que se demuele, peor será la calidad del que lo reemplazará. Corolario de Jorge Rial Esteit: Todo edifico nuevo ofrecerá como propias las cualidades del edificio que destruyó. Comentario local: aunque esta ley la podemos verificar con el caso del ex estadio de béisbol donde ahora en cambio tenemos un agujero que podríamos explotar turísticamente promoviéndole como un lugar donde cayó un meteorito, me temo que pronto tendrá otra confirmación cuando se termine la obra de la Allende; seguramente extrañaremos la funcionalidad de la “vieja” avenida.
Ley del residuo urbano. Todo político que quiere gobernar una ciudad sabe cómo manejar la basura.Todo político que gobierna una ciudad no sabe cómo manejar la basura. Comentario local: el problema del manejo de la basura lo fue también durante la gestión del Alcalde Héctor González Curiel, y aunque en su momento hubo quejas de los capitalinos, hoy mismo nos damos cuenta de que al menos lo manejó que mejor que en la actualidad. Polo sabía de ese problema desde su campaña y ofreció mejorar todos los servicios públicos, decía que sabía como hacerlo, pero ahora vemos que se le olvidó la fórmula.
Segunda ley de la visibilidad. Si un proyecto urbano es grande, llamativo y requiere mucho dinero público, en algún momento tendrá posibilidades de construirse. Comentario local: esto podría ayudarnos a entender el por qué el municipio se decidió a realizar la “rehabilitación” de la avenida Allende, una obra que nadie pidió, en lugar de invertirle a solucionar el problema de abasto de agua potable en la ciudad; luce más una avenida que el agua dentro de una casa. Se confirma la ley.
Ley de Eduard Bois. Para concretar una obra pública, los vínculos políticos del emprendedor son más importantes que las cualidades técnicas del proyecto. Comentario local: esto podría ayudarnos a explicar la razón por la cual prefieren contratar constructores de fuera que locales, aunque inútilmente han tratado de defender esa predilección alegando que los locales no tienen la capacidad necesaria, cuando hemos visto que los locales construyen mejor y en mucho menos tiempo que los constructores “capaces” foráneos.
Segunda ley del costo: Toda obra pública consumirá más tiempo y dinero que el que se presupuestó inicialmente. Comentario local: supongo que la rehabilitación de una o dos cuadras no proyecto terminarla en 6 meses o más, pero hoy en día tenemos obras de una sola cuadra o dos que se empezaron desde el 2015 y aún no se terminan. En cuanto a los costos desconozco su desfase, pues no se transparenta esta información, aunque se intuye que también se disparan por la simple extensión en la duración de la “obra”.
Ley de la conveniencia. Los especuladores no apoyan un plan urbano que no les otorgue beneficios directos. Si tiene éxito, le sacan provecho. Si fracasa, también. Comentario local: ¿alguien se ha preguntado quien sale ganando con tener varias obras iniciadas y paradas al mismo tiempo y con tiempos de duración excesiva y sospechosamente prolongados?



