Como retrasados mentales somos tratados por algunos avisos expresados en letreros que en lugar de darnos gusto, debieran ofendernos.
Por Guillermo Aguirre
Tepic.- Es lo que ya les he comentado en otras ocasiones, nuestro país no ocupa un cambio como tal, los que ocupamos cambiar somos los mexicanos muy dados al desorden, a la algarabía y al importa “poquismo”-término que uso para no usar blasfemias-; y esto lo digo porque por más que nos concientizan, que nos enseñan, que nos sugieren, seguimos siendo “mexicanos”, la última prueba de esta conducta la tuvimos en la Semana Santa que acaba de pasar, cuando algunas playas de Nayarit, se abarrotaron al máximo, poco les importó a los asistentes el respeto de la sana distancia, y a los ramaderos, menos les importó evitar que sus establecimientos estuviesen llenos.
Y así vamos remando, el día de ayer, escuché al director de protección civil, decir que dado que era imposible vigilar a todos los que suben al cerro de San Juan, les recomendaba que por favor no fumaran cuando estuvieran de visita en ese lugar.
Esta es una buena recomendación sin duda, pero aparte sugirió que estaban planeando poner letreros en los accesos a dicho cerro, en donde se plasmara el aviso de “NO FUMAR”, o, “PROHIBIDO FUMAR AQUÍ”, ; la idea sin duda es buena, pero ustedes no creen que al hacer esto, se está estimulando a que la gente siga siendo indolente en sus obligaciones sociales, morales, e incluso legales.
Con esto quiero decirles que hay cosas que desde hace mucho tiempo deberíamos considerar como parte de nuestras obligaciones para con el mundo que nos rodea, por ejemplo, veo que en las gasolineras existen letreros de “SE PROHIBE FUMAR”, y yo les pregunto: “¿La gente que va a a una gasolinera no sabrá lo inflamable que es el combustible?, ¿ nunca habrán leído, escuchado o visto que las plantas de gasolina, las refinerías explotan, como ocurrió ayer con la de Minatitlán, Veracruz?”.
Esto lo digo porque me consta que eventualmente llegan a las gasolineras conductores con su cigarro encendido, y las despachadoras, en lugar de decirles que es un peligro que corren todos por su indolencia al estar fumando en un lugar que puede explotar por causa del fuego en cualquier momento, para evitar que fumen les muestran el letrero de NO FUMAR.
Es decir, una especie de legalismo más que de pragmatismo.
Bueno pues eso de poner letreros en los accesos o incluso arriba del cerro de San Juan, equivale a darles por su lado a los irresponsables.
Porque ustedes y yo sabemos perfectamente que en todo tiempo un lugar lleno de madera, esto es de árboles como es el caso de los cerros nayaritas, es un sitio en latente riesgo de iniciar la ignición por cualquier chispa o carbón que caiga sobre una hoja seca, sobre una rama que tiene meses cortada y tirada en el suelo y que está lista para convertirse en carbón.
Fíjense en el incendio de la semana pasada se quemaron 40 hectáreas, obvio que eran 40 hectáreas de árboles, arbustos, yerba, y todo tipo de plantas, es decir, 40 hectáreas en las que se tendrá que trabajar para volver a darles el verdor que ya tenían y que en apenas dos días de la semana pasada, lo perdieron.
En el caso que cito, hubo incluso una persona fallecida, se supo que era un hombre de más de 40 años que había dejado su carro estacionado en las faldas del cerro y que luego lo subió y fue envuelto por el fuego, muriendo luego; también se supo que el fuego pudo haber sido ocasionado en forma premeditada o descuidada es decir negligentemente.
Lo repito, la gente común y corriente, es decir todos los que habitamos esta bella y fructífera tierra, no sabremos que una pequeña bachicha de cigarro tirada al azar, puede ocasionar un gran fuego, seguramente que sí.
La idea de prohibir las subidas al cerro no suenan tan descabelladas, cuando menos mientras se reforesta todo lo dañado, proceso que llevará varios años…hasta mañana.



