Por José Guadalupe Rocha Esparza
Aurora a secas, sin tanto recoveco, fue la mujer voceadora más conocida en la capital de Nayarit, personaje y referente urbano, conocidísima por las personas más informadas, además de cultas en Tepic, dueña del expendio, estanquillo mágico o ventana por la que entraba el mundo al Valle de Matatipac en forma de letras y fotografías, con peculiar olor a tinta fresca. Durante 65 años, sito en el portal Bola de Oro, entre las calles Veracruz y Lerdo del Centro Histórico de Tepic, se respiraba la textura del papel periódico, espacio donde las revistas se tocaban, se veían, se respiraban en frenética explosión de grafemas más colores, mientras Murillo Ruelas comía con los ojos en aparente enojo y preguntaba: ¿Las vas a llevar? Se va con ella una época que añoramos quienes hemos hecho de la nostalgia una pasión. Los jóvenes ya no inhalarán esas repisas colmadas de diarios locales y nacionales u hojear Diario del Pacífico, Esto, Sol de Tepic, Ovaciones, Prensa Libre, Siempre o Kalimán, Memín, Rarotonga o Archie. Llegó el 12 de diciembre,1930; su adiós el pasado 24 de julio. DEP.



