Merecido el Campeonato para los Grillitos de La Fortuna.
Por Miguel Curiel Aguilar
Tepic.- El domingo anterior, a las once de la mañana ahí vamos rumbo al Ejido de La Fortuna con el objetivo de presenciar el tercer y definitivo juego final de la máxima división del béisbol de aficionados y después de batallarle un rato para lograr estacionar al rayo Mc Queen, caminamos unos trescientos metros para llegar al campo de béisbol; pasado el mediodía empezaría el choque entre los locales, Grillitos de la Fortuna y los Toros de Jalcocotán. La serie estaba empatada a un juego ganado por bando, ambos equipos aspiraban a obtener el campeonato.
Recuerdo que hace algunos meses, el maestro Jaime Heredia Solano, benefactor del rey de los deportes en Nayarit, me comentó: “dale seguimiento al equipo de los Grillitos, traen un trabuco y creo que ellos serán los Campeones”…. ¡brujo!, acertó Fray Heredia y el 12 de noviembre, en el Diamante Fortuneño, los “Grillitos” dirigidos por el ingeniero Martín Antonio Peraza Osuna, de manera categórica, se impusieron a los Toros de Jalcocotán cuyo manejador es el experimentado Antonio Amparo, la pizarra al final indicó 12 carreras para los nuevos campeones y los bureles de la tierra platanera se quedaron con cuatro.
Allá en La Fortuna el domingo pasado fue de fiesta, sin exagerar, creo que todo el rancho se fue al parque de béisbol, al que por cierto le falta una manita de gato, no, mejor un zarpazo de tigre, porque el césped no lució, se vio descuidado; la afición se acomodó como pudo en los alrededores; eso sí, el vendedor de la chanfaina y chicharrones estaba presto, bate y bate la manteca, ofreciéndolos a la pasada a los antojadizos, este comerciante, se ubicó por la entrada al campo, por el rumbo de la pradera central y con el olor de la carne frita, los canes del lugar se paseaban esperando que salieran del cazo y les dieran un pedacito, bueno hasta un par de chuchos, un negro y un canelo, se dieron un agarre por el dominio del territorio; más allá, cerca de la tercera base, estuvo una persona, vendiendo tamales de camarón y nomás se veía a los comensales que los deshojaban y a darle matanga dijo la changa, mientras otros que también adquirieron sus tamales, tuvieron una cubeta llena de botes de cerveza, la cual, a la primera ronda se quedó vacía y enseguida un propio fue por más y la volvieron a llenar para saciar la sed.
Por el rumbo de la 1ª base se ubicó la porra conformada por damas a favor de los Grillitos de La Fortuna, alzaban el tono de la voz cuando el serpentinero de apellido Sánchez subía al montículo, lo animaban a que hiciera concentrados y buenos lanzamientos, mientras que Juanjo Flores, con la cámara en ristre, buscó el mejor ángulo para las fotografías que fueron publicadas aquí, en esta sección deportiva el pasado martes.
A distancia nos percatamos de la presencia del presidente de la Liga Intermunicipal de Béisbol de Tepic, el licenciado Casimiro Herrera Casas, y al percatarse de nuestra presencia, acudió a saludarnos, con su amabilidad característica. Más o menos corría la 5ª entrada cuando se acomodaron los trofeos que se otorgaron a campeón y subcampeón y cuando terminó la 5ª entrada, los Grillitos llevaban una considerable ventaja de ocho carreras, la pizarra quedó al final del quinto rollo 11 carreras para los locales de la Fortuna y solo tres para los bureles, ahí ya estaba escrito el rumbo final, porque el pitcher ganador, el zurdo, Fabrizio Sánchez tuvo dominados a la batería de poder de Jalco, excepto cuando le llenaron dos veces las bases en la 4ª y 5ª entrada, estuvo en predicamentos, pero después de que sacó el tercer out en el quinto episodio y se presumía que estaba cansado, ponchó al bateador en turno y apagó el fuego, pareció que el agüita de té negro con limón que le dio el ingeniero Peraza lo relajó y con la respuesta de sus bateadores caminó a la victoria de campeonato.
Gracias al ingeniero Martín Antonio Peraza Osuna por proporcionarnos el box score, de ahí pudimos realizar la crónica que se publicó el martes para nuestros amables lectores; y en la charla telefónica con el ingeniero Peraza el lunes por la mañana, se le notó en su voz la euforia por haber obtenido el campeonato de la categoría de 1ª fuerza.
No me quedé al protocolo de entrega de trofeos y es que cerca de las cinco de la tarde hacia hambre y es que olvidamos llevar refrigerio y agua embotellada y supusimos que cayendo el out 27 se pondría difícil la salida por el camino estrecho de La Fortuna a Lodelamedo, preferimos arrancar al rayo Mc Queen, rumbo al restaurant de las Carnes Asadas de Germán Villarreal y ahí, con un filete bien asado, con las clásicas cebollitas, previo una panela al albacar y tres Negras Modelo, nos dimos por satisfechos con la panza llena y el corazón contento porque vimos un buen juego de béisbol, digno de una final de 1ª fuerza.
Por mi parte, he dado el cerrojazo a este capítulo de este torneo del rey de los deportes y de la Liga Intermunicipal de Béisbol Tepic; el compromiso de amigos, en toda la extensión de la palabra, que hice con Fray Heredia, creo que lo cumplí, con las limitaciones que surgen al no tener estadísticas completas y poder proporcionar a los aficionados todo lo que concierne a una temporada, aparte de que no tuvimos los recursos humanos, pocos son los adalides que le entran a la crónica deportiva y sobre todo, para lograr una profesional cobertura, desde la prensa escrita, radiofónica, televisiva y en la redes sociales, se hizo lo que se pudo, milagros no, quedó comprobado que cuando metes tu equipo fotográfico y de vídeo, sale el caldo más caro que las albóndigas, porque en una visita que se hizo al Ejido de La Curva, al caerse accidentalmente una cámara, el arreglo costó billetes en serio y no pongo cantidades porque nos encanta este abarrote, siguiendo el deporte en general, son gajes de oficio y por si algunos creen que aquí, en este rotativo, en esta casa editora, tenemos salarios, la realidad es que solo colaboramos, no se nos pagan cinco centavos partidos por la mitad, menos para arreglar una cámara y como no se nos da andar de pedigüeños, mejor aguantamos vara.
Finalmente le agradezco al licenciado Casimiro Herrera Casas, presidente del béisbol de aficionados en la Liga Intermunicipal y al profesor Efraín Peralta, las atenciones que tuvieron para este aporreador del teclado y para, en su momento, se le dieron también al licenciado Jonatan Josué Marmolejo Uribe, el cual ha emprendido otros retos buscando calidad de vida y es válido, ya vio que en esto ni siquiera sale para una torta y es todo lo contrario, hay que meterle de la bolsa. Por ahí, si El Supremo Arquitecto del Universo nos da la oportunidad, volveremos a encontrarnos en otros juegos del deporte rey, la fabulosa pelota caliente o de futbol, o a lo mejor de canicas.



