Reconfortante…
Por Mario Anguiano
Tepic.- Gracias Dios, gracias Niño del Amor y la Luz, gracias porque llenas con tu esencia los corazones de quienes en ti creen, muchísimas gracias.
Domingo era para soportar, para meditar y valorar, lesionado de mi columna vertebral y sin mucho tiempo ya para ver el lado amable de mi existencia actual.
De pronto mi santa esposa me comentó: “Tienes visita”, ah caray, traté de ponerme en pie, “No, Mario, no te levantes” dijo el recién llegado.
Era nada menos que don Concho Segura, futbolista de excelente cepa, acompañado de su estimada y respetable esposa, doña Francisca.
Lo que me resta de vida no alcanzará para agradecer este detalle, la fe en mi renació, la vida me ha regalado el nacimiento del DIOS NIÑO.
Muchas gracias por esto.



