Él dentro de la cancha y el joven detrás de la portería realizando los mismos movimientos de su papá.
Por Profesor Jaime Ruiz Quezada
Tepic.- Hace días platicamos con el Ing. José Eduardo Topete Orozco, dicen que el ejemplo también educa y es lo que pasó en la familia Topete Orozco.
Su papá, trabajador de la empresa cigarrera “La Moderna”, practicaba el fútbol como portero y es donde el Ing. José Eduardo Topete Orozco empieza a tener el primer contacto con el fútbol imitando a su progenitor.
Él dentro de la cancha y el joven detrás de la portería realizando los mismos movimientos de su papá, lo más curioso es que sentía dentro de su ser los cambios emocionales cuando se realizaba una gran atrapada o cuando les metían un gol, y esos sentimientos ya sea positivos o negativos, algunas veces se trasladaban hasta su casa.
Pero esto generó en el joven José Eduardo un amor muy especial por el fútbol y lo empezó a practicar de una manera organizada jugando como defensa central, ya estudiaba la preparatoria participando en el equipo “Rimsa”, de la colonia “Santa Teresita”.
En el torneo de barrios de Xalisco su calidad le permitió llegar a primera división amateur en el Club Deportivo Ejido, compartiendo cancha con grandes jugadores como Julio “El Eléctrico”, Gil Meza el famoso “Pata”, Lupillo Uribe, el de los mofles y muchos más.
Comenta que el fútbol le proporcionó valores como la tolerancia, la igualdad, la puntualidad y la responsabilidad, bueno, hasta el día de hoy, aparte de las tristezas y las grandes satisfacciones el fútbol le generó grandes amigos.
El ejemplo arrastra, lo mismo que pasó con el Ing. José Eduardo Topete Orozco, también sucedió con su hijo, el ing. Omar Eduardo Topete Bautista, un joven muy educado, e igual que su papá una gran persona.
Omar, desde muy pequeño, acompañó a su papá a las canchas, es donde nació el amor por el fútbol, a diferencia de su abuelo y su papá el joven probó las mieles del profesionalismo, jugó en la tercera división profesional en el equipo de “Vaqueros” de Ixtlán, comandados por el profesor. Pedro Del Real Aguilar, (DEP).
Como en muchos jóvenes, algunas ocasiones la calidad no es suficiente, esto le pasó al joven Omar, pero hasta el día de hoy conserva amor por el fútbol y es muy grande, sigue practicándolo a nivel amateur en el equipo de “Quinta Zapote”.
Es nuestro deber señalar que no cualquiera llega a formar parte de la plantilla de estos equipos que patrocina otro amante del balompié, el Licenciado Rigoberto Monteón, no, estos cuadros están conformados por los mejores jugadores, línea por línea, lo cual es un deleite verlos jugar.
Es relevante para la sociedad, para quienes practican el deporte, reafirmar la idea de la importancia que toma esto en el entorno familiar, en este caso de la familia Topete que 3 de sus integrantes siguieron la pasión por este juego de asociación que les ha proporcionado fuerza de unidad en sus lazos de sangre.
¡ENHORABUENA PUES! Felicidades.



