La LMP vio algo más que béisbol…
Por Fernando Ballesteros
Tepic.- Hay días en el béisbol que no pertenecen al calendario, sino a la memoria. Noches que no se cuentan por entradas, sino por emociones… Y una de ellas se vivió en el Coloso del Pacífico–’Don Alejo Peralta’, cuyo estadio se transformó en un escenario histórico durante el Gran Homenaje a las Fuerzas Armadas en el segundo juego de la serie entre Jaguares de Nayarit y Charros de Jalisco.
La LMP vio algo más que béisbol. Vio identidad, gratitud, un espectáculo que dejó huella.
Casi 10 mil aficionados abarrotaron el recinto en un fin de semana que confirmó el fenómeno que Jaguares está construyendo en su debut en el circuito invernal.
Pero esa tarde-noche, los reflectores no apuntaban al montículo ni a los maderos: Los verdaderos protagonistas fueron los elementos de las Fuerzas Armadas de México, quienes recibieron un homenaje a la altura del respeto que inspira su labor.

El estadio fue un mosaico vivo: familias completas tomadas de la mano, grupos de amigos ondeando banderas, fanáticos de todas las edades contagiados por un mismo orgullo. Ahí, entre sonrisas y miradas hacia el cielo, comenzó una jornada que combinó lo solemne con lo espectacular, donde vehículos y unidades militares fueron exhibidos para el público.
Los elementos castrenses convivieron, firmaron autógrafos y se tomaron fotos con niños que los miraban como héroes. Después, el cielo se abrió para un espectáculo aéreo y una demostración de paracaidismo que encendió al estadio con cada caída perfectamente calculada.
Pero el instante que marcó a todos ocurrió cuando la bandera monumental fue desplegada en el centro del campo. A su alrededor, la Secretaría de la Defensa Nacional y la 13/a Zona Militar, encabezaron un homenaje solemne que unió a casi 10 mil personas en un mismo sentimiento.
No se escuchó un murmullo. Solo el ondeo del lábaro patrio y el latido colectivo de un estadio entero que se puso de pie. Fue un momento que trascendió el deporte… Un recordatorio de que hay símbolos capaces de detener el tiempo.

Jaguares de Nayarit entendió la grandeza del instante. Y como si la emoción no hubiese sido suficiente, los felinos completaron la noche dedicando a los homenajeados una victoria por paliza de 14-2. Rugieron con fuerza, dominaron a los Charros de Jalisco y regalaron a su afición otra razón para creer.
PROTAGONISTAS
Con récord de 6-1, hoy los Jaguares se mantienen como líderes únicos de la Liga Mexicana del Pacífico, confirmando que su irrupción no es casualidad: Es consecuencia.
Porque aquella no fue una simple jornada deportiva. Fue una celebración de identidad, de respeto, de unión. Jaguares demostró—otra vez—que es mucho más que un equipo. Es un punto de encuentro para todo un estado, un símbolo que representa orgullo, arraigo y futuro.
Y esa tarde-noche, en el Coloso del Pacífico-‘Don Alejo Peralta’, Nayarit no solo vio ganar a sus Jaguares…
Vio a su gente, a sus héroes y a su bandera, respirar al mismo ritmo.



