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miércoles, julio 1, 2026

28 Days Later: el horror biológico

Un película que revolucionaría el cine de zombis ofreciendo una reflexión acerca de los límites que se cruzan en nombre de la ciencia, así como una exploración de la condición humana en medio de las crisis y del colapso de la sociedad.

En el año 2002, el cineasta Danny Boyle y el guionista Alex Garland revolucionarían el cine de zombis con el estreno de 28 Days Later, la cual fue traducida en Latinoamérica como Exterminio, una película de horror que se convertiría en el estandarte actual del subgénero de los muertos vivientes, aún si muchos no se dieron cuenta, casi todos los zombis en los medios audiovisuales beben demasiado de esta cinta, ofreciendo tanto una reflexión acerca de los límites que se cruzan para lograr avances científicos como una exploración de la condición humana en medio de las crisis y el colapso de la sociedad.

La película lleva por completo a los muertos vivientes no sólo al terreno del terror, alejándose de cualquier tono cómico, sino que también se acerca más a la ciencia ficción al darles un origen biológico. Cabe aclarar que no es la primera vez que una película se le da un origen biológico a muertos vivientes, en cintas como The Last Man on Earth (1964) que adapta la novela Soy Leyenda de Richard Matheson, un virus transmitido por el aire convierte a los seres humanos en seres vampíricos, pero que se comportan en muy buena parte como muertos vivientes clásicos. Sin embargo, los zombis eran asociados con rituales vudú y no-muertos que volvían de la vida, a veces variando el origen.

Volviendo a la película de Boyle, la cinta arranca con una secuencia de experimentos secretos realizados en animales, en específico chimpancés a los que se les infectó con el virus de la rabia, por lo cual estos actúan de forma violenta y agresiva, más encima lo primero que se nos muestra es a uno de estos primates siendo expuesto a imágenes de disturbios, de esta forma siendo condicionado a la violencia.

En eso un grupo de activistas intentan liberar a los simios de su encierro para exponer lo que sucede en el laboratorio, pese a las advertencias de uno de los científicos que habla de lo peligrosa que es la infección, cosa que se cumple cuando uno de los chimpancés ataca a una activista y en cuestión de segundos cambia por completo su ser a un brutal y violento, representándose en un primer plano de sus ojos completamente rojos como si estuvieran inyectados en sangre y atacando salvajemente al científico, quien como si fuera el Doctor Frankenstein, intentaba acabar con la creación de este laboratorio.

Tras este inicio, conocemos a nuestro protagonista Jim, interpretado por Cillian Murphy, quien despierta de un coma al que estaba inducido y no sabe en lo absoluto de lo ocurrido afuera ni que transcurrieron 28 días tras el brote, encontrándose no solo con un hospital completamente abandonado, sino también con la gran ciudad de Londres vacía a causa de la epidemia.

Tan solo con estos primeros minutos esta película ya muestra muchos elementos a destacar. La principal es la estética visual, ya que la misma fue rodada con las cámaras digitales de la época, teniendo una imagen granulada más cercana a los videos caseros amateur, pero que lejos de ser un defecto lo vuelve su más grande virtud, ya que termina contribuyendo a generar una sensación de sordidez, tanto en las escenas con los infectados como en las escenas de Jim recorriendo Londres, con imágenes que se volvieron tan reales con la no muy lejana pandemia global del COVID-19, donde vimos varias de estas grandes urbes vacías a causa del confinamiento.

Estas escenas transmiten un sentimiento de soledad, vacío e incertidumbre, haciendo que el protagonista se vea aún más indefenso al deambular sin tener idea de qué ha pasado, casi como si fuera una presa fácil.

Hablando de su representación de los zombis, pese a no tener con la estética podrida o las mutaciones físicas de otras obras del estilo, logran ser aterradores porque en vez de optar por unos muertos lentos y torpes, estos son veloces, mucho más agresivos y físicamente más fuertes, por lo cual ya no son solo una amenaza grupalmente sino incluso individualmente. Sumado a sus gruñidos y movimientos erráticos al momento de caminar, generando pavor por su anti naturalidad

Tal como sucede en la escena de la iglesia, cuando entra Jim y ve un montón de cuerpos que parecen personas durmiendo y pronuncia un simple “Hola”, lo que provoca que de entre las sombras se asomen bruscamente, en silencio, mirándolo como si estuvieran acechando a una presa, para que luego salga el clérigo gruñendo y tambaleándose hacia él para atacarlo, reaccionando Jim de manera defensiva al entender rápidamente que algo no está bien, huyendo hasta encontrarse con otros sobrevivientes que lo terminan ayudando.

Es una película muy interesante que revisitar por lo diversos temas que trata y que varios se sienten de actualidad. El primero y principal tiene que ver, por supuesto, con la creación del virus, ya que la mención del Doctor Frankenstein no es en vano, puesto que la obra de Mary Shelley sería el pilar de la ciencia ficción y también la inspiración tras el miedo a los límites que se pueden sobrepasar en nombre de la ciencia, desde las máquinas de Terminator (1984), los dinosaurios resucitados en Jurassic Park (1993) y el virus de la rabia en 28 Days Later, invenciones que tarde o temprano terminan saliéndosele de las manos a sus propios creadores que no afrontan las consecuencias de jugar a ser Dios, hasta que las mismas se terminan revelando contra ellos, desencadenando la tragedia su alrededor tal como en la novela de Shelley.

Otro tema a tratar, de forma más sutil, es una crítica al consumismo, de manera similar a lo que hace George A. Romero, quien además de ser el padre del género zombi, también aprovechaba sus películas para realizar críticas sociales, como se ven en Dawn of the Dead (1978) con la multitud de muertos vivientes vagando por un centro comercial como si fueran los clientes que acuden con frecuencia a estos establecimientos.

En el caso de 28 Days Later, Boyle y Garland dejan ver esta crítica cuando Jim, al despertar en el hospital, bebe unas latas de refresco de una máquina expendedora de la marca Pepsi. Lo que parecería como un mero posicionamiento de producto, nos hace preguntar por qué no mejor buscó agua, y haciéndonos de cierta manera pensar en el control involuntario que ejercen las grandes marcas sobre la población, haciendo que tengan preferencia por un producto reconocible, pese a que a grandes rasgos resulta dañino para la salud y su creación genera un impacto ambiental. Mensaje que al parecer no captó la adaptación de Guerra Mundial Z (2013).

Posteriormente cuando Jim está caminando en la ciudad abandonada, en un momento se agacha para recoger varios billetes. De nuevo, ¿por qué? Aunque el dinero se trate del bien más valioso actualmente, vive en un mundo donde el mismo carece de cualquier valor o utilidad, reflejando que de cierta forma somos zombis de un sistema que nos orilla al consumismo y la hiper productividad. Similar a lo que muestra la divertida Shaun of the Dead (2004) de Edgar Wright, en la cual nos muestra también una sociedad presa de la monotonía y la rutina que termina convirtiéndonos en muertos vivientes.

Otro de los temas que trata la película, es la violencia ejercida a manos de las fuerzas del orden, dígase la policía o las fuerzas armadas. En este caso, ocurre cuando Jim en compañía de Selena, Frank y Hannah (estos dos últimos padre e hija respectivamente), se aproximan a un cuartel militar, momento en el que Frank se infecta y se va convirtiendo para horror de su hija e impotencia de los demás, y es entonces que los militares hacen acto de presencia, acribillando y acabando con el ahora infectado padre.

No sólo es una muerte injusta por la forma en que ocurre la infección y el horror de Hannah al ver a su padre convertirse en un monstruo frente a sus ojos, sino también por la brutalidad que ejercen los soldados. Así fuera para matar a un peligroso infectado, no deja de ser desproporcionada para tratarse de sólo un infectado.

No es coincidencia este señalamiento tampoco, puesto que rápidamente, tanto los protagonistas como el espectador, se dan cuenta de que estos militares son igual de salvajes y violentos como los infectados, sino es que incluso peores, porque mientras que unos actúan bajo la influencia de un virus que les priva de toda racionalidad, los demás son seres humanos cuerdos que no dudan en abusar de la violencia, ya sea por diversión o por seguir órdenes de un suprior; ya ni hablar de que también tienen intenciones carnales con Selena y Hannah, sin importa que ésta última es aún una jovencita, entregándose a los instintos más primitivos, pero sin la excusa de la enfermedad.

Aunque igual Romero ha explorado también la brutalidad policiaca, en especial la motivada por el racismo, la película de Danny Boyle se diferencia al enfocarse en el ejército, aquella institución que en las películas de Hollywood suele representarse como la mayor esperanza en crisis globales; aquí las fuerzas armadas son brutales, sanguinario y déspota, criticando de esta manera a quienes se escudan con la excusa de mantener el orden y la seguridad para perpetrar abusos en contra de quienes debería proteger impunemente.

28 Days Later propone una civilización completamente destruida, no hay gobierno, las fuerzas del orden son incluso más peligrosas que los propios infectados, e incluso la iglesia no es un lugar seguro para refugiarse. Todo esto lo aprovecha para hacer una reflexión acerca de la naturaleza humana y cómo actúan cuando las sociedades colapsan. Hay quienes ante la ausencia del orden se vuelven como lobos para sus semejantes, como los ya mencionados miltares; hay quienes en cambio se endurecen como Selena, quien a pesar de ayudar a Jim, tiene un carácter duro, individualista y hostil al priorizar su propia seguridad, no dudando en matar inmediatamente a su compañero en cuanto se percata de que se ha infectado; e incluso Jim, quien pasa de ser el personaje más débil e indefenso a ir sacando poco a poco su lado más brutal.

Sería una película muy hobbiana, si no fuera porque también tenemos a Frank, un padre soltero que aún ante el desastre mantiene una actitud positiva, aunque tendría motivos para no hacerlo, no duda en acoger a Jim y Selena en su hogar a pesar de sus escasos recursos y en general es quien mantiene la moral alta en el grupo, impactando de cierta forma en la vida de cada uno.

Los cuatro adquieren una dinámica similar a una familia, apoyándose mutuamente y compartiendo momentos alegres, en escenas que dejan de lado la sordidez y desolación de la ciudad para dar mostrar la calma y belleza de los campos que brinda un respiro después de presenciar tanto caos. Incluso tras la muerte de Frank, todos los demás siguen apoyándose, Selena se sensibiliza y abandona el individualismo para proteger de Hannah, mientras que Jim canaliza la violencia contenida en su interior para salvarlas de los brutales militares.

La película, pese a su tono sombrío y violencia brutal, da un mensaje esperanzador de unidad ante la crisis, el caos y la incertidumbre, aún por encima de cualquier institución y figura de autoridad.

Con todo esto dicho, 28 Days Later se ha hecho de un hueco en el género zombi, ya que ha dado pie a otras tres continuaciones. 28 Weeks Later (2007) que no gozó del mejor recibimiento, tanto por su historia y realización que son menos interesantes, como por apelar al cine palomitero de Hollywood. Mientras que 28 Years Later (2025) trajo de vuelta tanto a Garland como a Boyle en la realización, y 28 Years Later; The Bone Temple (2026) contó con la dirección de Nia DaCosta, en las cuales se añaden elementos filosóficos y religiosos, además de explorar tanto la evolución de los infectados a lo largo de los años como el cambio de la sociedad humana en esta nueva realidad, teniendo un retroceso considerable tal como ocurre en la sociedad post pandemia.

También podemos ver la influencia de esta película en obras posteriores, ya sea en el remake de Dawn of the Dead (2004) dirigido por Zack Snyder, la ya mencionada Guerra Mundial Z y la coreana Train to Busan (2016) donde vemos infectados corredores similares a los de 28 Days Later; además de videojuegos como The Last of Us (2013) que también cuenta con un origen biológico para sus zombis, así como una exploración de la naturaleza humana en medio de la infección, juego que también tendría en 2023 una adaptación televisiva para HBO.

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