Protestas y divisiones internas llevan a Zelenski a cambiar la cúpula militar.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Después de más de 4 años de guerra con Rusia, el Gobierno de Volodímir Zelenski comienza a sentir un desgaste desde dentro. Actualmente, atraviesa una crisis institucional marcada por la caída del gabinete, protestas en varias ciudades ucranianas y una ruptura dentro de la cúpula de Defensa que genera fricción entre los funcionarios.
Este miércoles 22 de julio, Zelenski nombró al general de división Mykhailo Drapatyi como nuevo jefe del Estado Mayor de Ucrania. Drapatyi ha combatido a las tropas rusas durante más de una década. Con el inicio de la guerra en 2022, estuvo presente en las zonas más críticas y se destacó por detener una incursión de Moscú cerca de la ciudad de Járkiv.
Drapatyi ocupará el cargo del comandante Oleksandr Syrskyi, quien fue destituido debido a la masiva presión social generada tras el cese de Mykhailo Fedorov y al insostenible choque de visiones sobre la estrategia de la guerra.
La caída del gabinete marca el punto de partida de la crisis
La secuencia comenzó el 12 de julio de 2026 con la dimisión de la primera ministra Yulia Svyrydenko. Su salida provocó, conforme a la normativa constitucional, la caída automática de todo el Gobierno ucraniano.
El Parlamento nombró después a Sergii Koretskyi, antiguo director de la energética Naftogaz, como nuevo jefe del Ejecutivo. La medida intentó reducir el vacío político y sostener la confianza económica internacional durante el quinto año del conflicto.
El cese de Fedorov encendió la mecha
Sin embargo, la crisis se profundizó con la destitución del ministro de Defensa Mykhailo Fedorov, de 35 años, quien llevaba seis meses en el cargo. Fedorov era una de las figuras más populares de Ucrania al representar la modernización, la transparencia y la preservación de vidas frente a las tácticas tradicionales de desgaste militar.
Fue el creador y máximo impulsor del Ejército de Drones. Bajo su liderazgo estratégico, Ucrania logró elevar la tasa de interceptación de drones al 91% y la de misiles de crucero al 87%, según datos del Ministro de Defensa. Esto facilitó además los ataques de largo alcance contra refinerías e infraestructura clave dentro de suelo ruso.
Fedorov era reconocido también por su preocupación por reducir las muertes en combate e impulsar una doctrina en la que los robots y los algoritmos sustituyeran a los soldados en las misiones más peligrosas.
Por otro lado, su popularidad se debe a las reformas aplicadas al Ministerio de Defensa en materia de contratación directa de armamento. Fedorov destruyó lucrativos esquemas de corrupción y «mordidas» que enriquecían a sectores influyentes. Además, sometió a los altos mandos del ministerio a pruebas de polígrafo obligatorias, despidiendo de inmediato a quienes se negaron o no superaron los controles de integridad.
Su destitución generó malestar en las calles
Zelenski decidió destituir a Fedorov por la feroz rivalidad y la total falta de comunicación entre el ministro y el jefe del Ejército Syrskyi, lo cual estaba paralizando la toma de decisiones estratégicas del Estado en un momento crítico de la guerra.
Al encontrarse ante un punto muerto institucional, Zelenski afirmó que «no podía elegir» entre mantener a uno u otro. Finalmente, optó por destituir al jefe político (Fedorov) para proteger el mando de las tropas.
La figura de Fedorov generaba también fricción en el oficialismo. Si bien contaba con el respaldo de la juventud y la sociedad civil, Servidor del Pueblo, el partido gobernante, criticó al ministro por priorizar presuntamente el «espectáculo público» y la «gamificación» de la guerra sobre los requerimientos logísticos pesados que demandaba el Ejército tradicional.
Desde el entorno presidencial y parlamentario se acusó a Fedorov de haber fracasado en la implementación de la reforma de movilización militar. A pesar de digitalizar los procesos, Ucrania continuaba sufriendo graves dificultades para reclutar suficientes soldados y frenar las deserciones o la evasión del servicio militar, un problema urgente para el frente.
Su destitución provocó gran malestar entre miles de ucranianos que se movilizaron durante seis días en más de veinte ciudades para exigir el regreso del exministro y la salida de Syrskyi. En Kiev, los manifestantes portaron banderas, pancartas y corearon «¡Fuera Sirski!«, incluso mientras continuaban los ataques aéreos rusos.
Drapatyi sustituye a Syrskyi al frente del Ejército
La presión social y las divisiones militares terminaron con la destitución de Syrskyi, quien dirigía las Fuerzas Armadas desde febrero de 2024.
«He decidido que el nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania será Mykhailo Drapatyi (…) Agradezco a Oleksander Syrskyi y a todos nuestros combatientes por las sólidas posiciones de Ucrania en el frente«, comunicó Zelenski.
Drapatyi, de 43 años, acumula más de una década de combate contra las tropas rusas y mantiene una postura favorable a la agilidad táctica. «Trabajaré con responsabilidad, con total concentración y con respeto hacia las personas que defienden nuestro país hoy«, publicó en Facebook.
Fedorov es actualmente una pieza difícil de ignorar. Su popularidad y la fuerte respuesta que provocó su salida entre los ucranianos obligaron al Gobierno de Zelenski a negociar con el ex ministro.
El presidente se reunió con él y le ofreció públicamente un «puesto de liderazgo destacado» para coordinar las capacidades tecnológicas del Estado, además de barajar opciones como la de asesor presidencial o la de viceprimer ministro de desarrollo tecnológico. Fedorov las rechazó todas de inmediato.
Fedorov y su entorno han dejado claro que solo aceptará regresar al Gobierno si es restituido en su puesto original como ministro de Defensa. Argumenta que un nuevo ministro tardaría meses en armar un equipo funcional y que, tras el cese del general Syrskyi, ya no existen obstáculos para implementar sus reformas.
En este sentido, Fedorov recibió positivamente el nombramiento de Drapatyi. «Esto es un soplo de aire fresco y una nueva fuente de esperanza en la lucha de los pueblos libres por la libertad y la justicia. Es la voz del cambio que ya no se podía ignorar«, escribió en X.



