Nuevas reformas amplían la inversión privada en energía, salud, transporte y minería.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Frente al deterioro de servicios esenciales, Cuba amplió la participación privada en sectores estratégicos afectados por la escasez de medicamentos, combustible y alimentos. La apertura incorpora actividades antes reservadas al Estado y pretende movilizar recursos que la economía pública actualmente no puede aportar.
Las reformas entraron en vigor el 29 de julio de 2026, después de recibir aprobación parlamentaria durante junio. El paquete reduce de 125 a 46 las actividades prohibidas para empresas privadas y flexibiliza otras 35 áreas económicas.
Capital privado entra en sectores estratégicos
Empresas nacionales y extranjeras podrán participar en la extracción de petróleo, gas natural y minería mediante concesiones, asociaciones económicas y proyectos conjuntos. También podrán intervenir en la transmisión, distribución y comercialización de electricidad, siempre mediante permisos y supervisión de las autoridades cubanas.
La apertura incluye farmacias, residencias para ancianos, terminales de pasajeros, instalaciones portuarias y servicios relacionados con transporte de carga. Además, las nuevas reglas facilitan la importación de vehículos eléctricos y permiten fabricar motocicletas, triciclos y remolques dentro del país.
Estas actividades requieren inversiones, tecnología, repuestos y redes de distribución difíciles de sostener mediante recursos públicos limitados. La participación privada puede incorporar financiamiento, capacidad operativa y acceso a proveedores externos sin eliminar la regulación estatal vigente.
Tras varios años de deterioro económico, Cuba acumuló una contracción superior al 15% entre 2020 y 2025, según las cifras oficiales. La falta de divisas, los problemas monetarios y las restricciones energéticas redujeron la producción interna y limitaron las importaciones básicas.
El bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero agravó los apagones y afectó el transporte público, la infraestructura y la actividad productiva. Durante 2026, el sistema eléctrico registró cinco interrupciones generales, mientras crecieron las dificultades para conseguir agua potable, combustible y medicamentos.
Inversión privada ante la escasez
Las farmacias privadas podrán importar y vender determinados medicamentos que antes circulaban principalmente mediante canales informales. Esta autorización ofrece una vía adicional para abastecer tratamientos escasos, aunque la atención médica continuará bajo control estatal.
Atraer inversión resulta necesario para recuperar la generación eléctrica, el transporte, la producción petrolera y las operaciones logísticas afectadas por mantenimiento insuficiente. Estos sectores demandan capital de largo plazo y conocimientos técnicos que pueden aportar empresas extranjeras mediante asociaciones reguladas.
El turismo, una fuente histórica de divisas, también enfrenta una reducción considerable de operaciones y capacidad disponible. Siete cadenas internacionales abandonaron el país, mientras el 73% de las instalaciones hoteleras permanece cerrado y 25 mil empleos quedaron comprometidos.
Desde que Cuba autorizó su creación en 2021, funcionan más de 15 mil pequeñas y medianas empresas. Ese crecimiento aportó experiencia empresarial, redes comerciales y servicios que ahora podrán extenderse hacia actividades con mayores necesidades de inversión.
El Estado conservará el control exclusivo sobre defensa, educación formal, telecomunicaciones, periodismo, comercio mayorista y determinados servicios de transporte internacional. También mantendrá bajo administración pública la producción de tabaco y otras áreas consideradas estratégicas por las autoridades.



