Incendios en Europa triplican el promedio y arrasan medio millón de hectáreas.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Los incendios forestales en Europa quemaron cerca de medio millón de hectáreas en lo que va del año, una superficie tres veces superior al promedio histórico reciente. Alrededor de 1,400 incendios afectaron territorios de la Unión Europea, más del doble de lo habitual, mientras las evacuaciones y las condiciones meteorológicas adversas mantienen bajo presión a los servicios de emergencia.
España y Francia concentran algunos de los daños más extensos. Más de 300,000 residentes y turistas tuvieron que abandonar zonas amenazadas en ambos países, aunque otras cifras incluidas en los reportes elevan el total de desplazados por encima de 320,000. La llegada de la cuarta ola de calor del verano incrementó el riesgo de reactivación en áreas donde los incendios habían sido estabilizados.
España encabeza la superficie afectada
España registra más de 200,000 hectáreas quemadas, equivalentes a alrededor de 0.4% de su territorio. Francia superó las 116,000 hectáreas, con daños concentrados en Gironda, Var y las Landas.
El megaincendio de Gironda permanecía estabilizado, aunque temperaturas superiores a 40 grados Celsius y nuevos episodios de viento favorecieron los reavivamientos. Las llamas consumieron más de 42,000 hectáreas en ese departamento, mientras 126 bomberos resultaron heridos durante las labores de control.
Portugal acumuló 29,224 hectáreas afectadas, principalmente en el Parque Nacional de Peneda-Gerês y los distritos del centro y norte. Italia reportó 36,600 hectáreas quemadas, con los mayores daños en Calabria, Apulia, Sicilia y Cerdeña, donde coincidieron vientos secos, escasez de agua y temperaturas superiores a 40 grados.
Grecia también enfrenta una situación crítica. El fuego arrasó con 2,037 hectáreas, pero además se llevó la vida de tres bomberos que combatían dos incendios distintos. En Francia, cuatro integrantes de los cuerpos de emergencia también murieron durante los recientes focos.
¿Qué causó la magnitud de estos incendios?
De acuerdo con un análisis de riesgo forestal del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), un invierno y una primavera con lluvias abundantes favorecieron el crecimiento de vegetación en amplias regiones europeas. Luego, la llegada del verano secó esa materia vegetal y generó grandes concentraciones de combustible disponible para las llamas, fenómeno identificado como efecto «bumerán» climático.
El calor extremo también seca la vegetación desde la atmósfera, incluso cuando el suelo conserva algo de humedad. Víctor Resco de Dios, profesor de Ingeniería Forestal de la Universidad de Lleida, explicó este fenómeno como una «sequía atmosférica«, provocada por la mayor demanda de agua del aire durante los episodios de altas temperaturas. La pérdida acelerada de humedad deja plantas y árboles en condiciones críticas y favorece incendios capaces de avanzar mediante tormentas de fuego y saltar largas distancias.
El cambio climático juega un papel indispensable en este proceso. Según la climatóloga María José Sanz, directora del Basque Center for Climate Change Research (BC3), las emisiones humanas elevan las temperaturas globales, provocando que las olas de calor en el continente sean notablemente más calientes. Esto genera una evaporación acelerada de la humedad del suelo y de las plantas.
Al perder su agua interna por el calor extremo, la vegetación viva (hierba, arbustos y ramas) se seca por completo en pocos días. Científicamente, esto transforma la biomasa del bosque en yesca altamente inflamable que prende ante la menor chispa.
Cristina Santín, investigadora del Instituto Mixto de Biodiversidad en España, señaló que el calentamiento global genera las «condiciones de fuego perfectas«, asociadas con la «regla de los 30«: temperaturas superiores a 30 grados, humedad inferior a 30% (producto de un aire cada vez más «sediento«) y vientos mayores a 30 kilómetros por hora.
Temporada de incendios amplía su duración
Jesús San-Miguel, coordinador del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, advirtió que las temporadas de incendios «ya no se limitan a los meses tradicionales de julio y agosto«. Las condiciones de peligro también alcanzan periodos de primavera y otoño, lo cual reduce el tiempo disponible para realizar tareas preventivas.
El Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea coordina el traslado de hidroaviones y brigadas entre los países afectados. La movilización ocurre mientras las autoridades mantienen elevada la amenaza para el resto del verano. Sobre todo para agosto, mes con el mayor riesgo de propagación.



