Con Lula al frente y Bolsonaro cerca, Augusto Cury crece con un discurso moderado y se instala en la disputa.
Por NotiPress
Ciudad de México.- Miles de simpatizantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva salieron a las calles brasileñas cuando faltan tres semanas para una elección presidencial especialmente disputada. Las movilizaciones reunieron partidarios en Brasilia, Río de Janeiro y otras ciudades, mientras el oficialista Partido de los Trabajadores impulsó actividades en 26 de los 27 estados.
En Copacabana, cientos de militantes vestidos de rojo marcharon en apoyo de la reelección, mientras en Brasilia otro acto fue encabezado por Rosangela «Janja» da Silva. Las autoridades no divulgaron cifras oficiales de asistencia, aunque el presidente del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, informó sobre 1.120 actividades realizadas durante la jornada.
A pesar de conservar la ventaja, Lula enfrenta una competencia reñida con Flávio Bolsonaro y un escenario todavía incierto para la segunda vuelta. Datafolha ubicó al mandatario con 39% de intención de voto y a Bolsonaro con 35%, dentro de un margen de error de dos puntos.
Augusto Cury gana espacio en la recta final
En paralelo, Augusto Cury comenzó a alterar una campaña dominada durante meses por la confrontación entre Lula y el senador Flávio Bolsonaro. El psiquiatra y escritor de autoayuda, de 67 años, aparece tercero con 10% de intención de voto según una encuesta reciente de Quaest.
Cury compite por el partido Avante y construyó su candidatura alrededor de un discurso centrista, moderado y favorable al diálogo entre sectores enfrentados políticamente. Hasta hace poco, su reconocimiento provenía principalmente de sus libros, entre ellos «El maestro del amor«, traducido a varios idiomas y vendido internacionalmente.
Su visibilidad aumentó después de un debate presidencial televisado celebrado el 23 de agosto, al cual no asistieron Lula ni Bolsonaro. Desde entonces, su crecimiento también se reflejó en redes sociales, donde sumó 2,2 millones de seguidores en Instagram.
Entre sus propuestas aparecen el apoyo a emprendedores, menos burocracia y educación emocional, con un discurso alejado de los principales polos electorales. Ese posicionamiento de centro podría atraer apoyos procedentes de distintos sectores, aunque las fuentes señalan mayor presión potencial sobre candidatos ubicados a la derecha.
Cury también carece de experiencia en cargos públicos y tuvo una participación breve en el Partido Verde hace aproximadamente 15 años. Su campaña intenta convertir esa distancia de la política tradicional en una ventaja frente al desgaste provocado por la confrontación entre los principales candidatos.
Escándalos atraviesan la campaña brasileña
El crecimiento de Cury coincide con una campaña golpeada por investigaciones relacionadas con Daniel Vorcaro, ex propietario del Banco Master y actualmente detenido. Documentos judiciales revelaron que Flávio Bolsonaro es investigado por sospechas de corrupción y lavado de dinero vinculadas con el financiamiento de una película sobre su padre.
Bolsonaro reconoció haber solicitado recursos para la producción titulada «Dark Horse«, aunque sostuvo que el proceso de búsqueda de financiamiento fue «totalmente legal«. El caso también alcanzó a otras figuras políticas y judiciales, convirtiéndose en uno de los asuntos centrales durante las últimas semanas de campaña.
Mientras esas investigaciones avanzan, Lula apuesta por mostrar capacidad de movilización y Cury intenta transformar su crecimiento reciente en respaldo electoral sostenido. La primera vuelta está prevista para el 4 de octubre, mientras una eventual segunda ronda se celebraría el 25 del mismo mes.



