Toluca jugará una final más, la sexta en año y medio, en búsqueda de su cuarto título internacional. Pereira y Viñas domaron a un León sin pegada.
El Toluca se resiste a dejar pasar su Renacimiento. Los ‘Diablos Rojos’, en su particular prime desde inicios de 2025, no desisten en su obsesión de extender el dominio más allá de México, territorio conquistado ya. Que de ‘escarlata’ se pinten otras comarcas. Esta noche, en Houston, dieron un paso más. El partido apenas tuvo problemas para los ‘Choriceros’, que resolvieron con lo que a León le faltó, pese a su buen hacer y sus delanteros de terror: fuerza de golpe. Las finales se han hecho una deliciosa costumbre en Metepec.
Ambos equipos se quedaron cortos por un par de centímetros de tiros francos en los primeros quince minutos de partido. Arcila y Viñas se quedaron con el gatillo encasquillado. Al borde del medio tiempo, Helinho, a quien hacíamos camino a Moscú, pescó un rebote en el corazón del área y pegó de zurda. Óscar García recostó para amortiguar el peligro tiro. Los ‘Diablos Rojos’, después, monopolizaron la pelota, pero sin cosechar. Un derechazo de Cambindo y un remate de cabeza de Guevara fueron sendos avisos de la ‘Fiera’. Respondió Viñas con un remate de tabique nasal que terminó más cerca del Toyota Center de los Rockets, antes del tiro aerostático de Everardo López que García dejó vivo entre tumulto y que Fede Pereira convirtió en el primer gol del partido disparo rebanado.
Viñas honra ‘la ley del ex’
León necesitaba apurar. Adelantó líneas Gandolfi y el Toluca no retrasó a sus laterales, que seguían a la aventura por las garantías de la línea de cinco que imaginó Mohamed. Juan Pablo Domínguez tiró alto y ligeramente desviado para confirmar las insinuaciones de los ‘Esmeraldas’. Empujó León con Rodríguez y Colula combinados en el flanco izquierdo y Toluca se hundió en su área grande con nueve jugadores en 15 metros. Cuando más rondaba ‘la Fiera’, un enésimo robo de Franco Romero desencadenó una ventolera: la acarreó Viñas, dialogó con Díaz Price, y definió el uruguayo, con resistencia de García. Fiel a su palabra, aunque no a su presente, Viñas pidió disculpas por el agravio.
El partido se volvió imposible para ‘La Fiera’. Romaña finalizó su participación antes de tiempo por doble tarjeta amarilla y los ‘Diablos’ reposaron gozosos. Tanto que hasta Helinho, menos prolijo que de costumbre, intentó una rabona surrealista para colgar la pelota en un ángulo. Mohamed movió a su banquillo, pero dejó a Díaz Price y Viñas, que no dejaron de exigir a García. La carambola que ocasionó el inverosímil tiro al poste de Díaz Price, con portero abatido y marco abierto, dejó más carcajadas que lamentos. La noche no daba para más, pero el domingo, cuando un nuevo título espere a pie de campo, las oportunidades no pasarán dos veces.



