Hasta el momento, quien tiene una mayor “cartelera” de prospectos a contender para la Presidencia es el PRI, con el “resucitado” Miguel Ángel Osorio Chong (la captura de El Chapo, lo puso nuevamente entre los elegibles); Luis Videgaray Caso, Aurelio Nuño Mayer, José Antonio Meade Kuribreña y Manlio Fabio Beltrones, aunque por ahí intenta colarse Eruviel Ávila Villegas
Por Ricardo Téllez
En este 2016 se elegirán gubernaturas en 12 estados del país. Lo que pase en este año, podría ser un indicador acerca de lo que podríamos esperar para el 2017 en Nayarit y para el 2018 con la sucesión presidencial.
Las entidades que habrán de elegir gobernador son: Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.
Será relevante darle seguimiento puntual a estas elecciones ya que, como señalé, puede ser un anticipo acerca de lo que podemos esperar más adelante, sobre todo porque se trata de 12 entidades, que en número de electores representan casi una tercera parte del padrón electoral nacional con el 31.9%, pero además se pondrá a prueba la fuerza del Partido Revolucionario Institucional (PRI), mismo que actualmente gobierna 9 de los 12 estados con elecciones y donde en no pocos se prevé una probable caída, lo que lo debilitaría para enfrentar el proceso en 2018.
Casos difíciles para el tricolor son Veracruz, con un defenestrado Javier Duarte, quien ha puesto a dicha entidad en la mira internacional por su deseado manejo, los crímenes contra periodistas y todo el clima de violencia que se vive en la entidad donde incluso se le atribuye la participación al Estado mismo, como es el caso de los jóvenes que recientemente fueron desaparecidos en Tierra Blanca, desaparición imputada a la policía municipal. A la larga, el nefasto gobernador probablemente no enfrente ningún proceso judicial en su contra -es el pacto de la impunidad oficial-, al más puro estilo de lo ocurrido en Puebla con Mario Marín, donde no fueron las autoridades sino la sociedad quien lo juzgó y no lo perdonó, sacando a su partido de la gubernatura. Lo mismo podría ocurrir en Veracruz, un estado de suma importancia en estas elecciones por lo que representa económicamente y por ser, de las 12 entidades en disputa, la que cuenta con un mayor número de electores (6 millones 618 mil).
Egidio Torres no pudo con la inseguridad de Tamaulipas y puede que la gente castigue al PRI con su voto a favor de la oposición.
El panorama se le complica al tricolor ante la alianza “contra natura” del PAN-PRD en 6 de 12 estados, lo que también podría ser un experimento rumbo a la Presidencia, máxime cuando tanto de un partido como del otro, no se ven cartas fuertes para el 2018, a excepción de el actual gobernador de Puebla, Moreno Valle, aunque ello dependerá en gran parte de lo que pase en estas elecciones de 2016.
Hasta el momento, quien tiene una mayor “cartelera” de prospectos a contender para la Presidencia es el PRI, con el “resucitado” Miguel Ángel Osorio Chong (la captura de El Chapo, lo puso nuevamente entre los elegibles); Luis Videgaray Caso, Aurelio Nuño Mayer, José Antonio Meade Kuribreña y Manlio Fabio Beltrones, aunque por ahí intenta colarse Eruviel Ávila Villegas.
De estos 6 personajes, 4 pertenecen al círculo cercano del Presidente Enrique Peña Nieto y se presume que en un momento dado cualquiera de ellos podría tener su apoyo, aunque tampoco eso significa garantía de triunfo; los últimos 4 presidentes de México no pudieron dejar a su sucesor: Salinas falló con Colosio, Zedillo con Labastida, Fox con Santiago Creel y Calderón con Ernesto Cordero. ¿Quién es el bueno para Peña Nieto y sí podrá el actual presidente, lo que sus antecesores no?
El “resucitado” Osorio Chong, Secretario de Gobernación, había desaparecido de entre los elegibles luego de la fuga de “El Chapo” en julio de 2015; pero con su captura, los bonos subieron y no faltaron quiénes hasta lo reposicionaron en el primer lugar entre la lista de los probables, sobre todo porque el otro súper secretario, Luis Videgaray, no ha visto una en materia económica. En algunos medios las plumas incondicionales de Osorio exaltaron tanto la captura que incluso se atrevieron a afirmar de manera atroz que con dicha reaprehensión se había “recuperado el Estado de Derecho” en México, lo cual está mucho muy lejos de ser; díganle eso a los miles de padres que han perdido a sus hijos en el clima de inseguridad, a las miles de personas que han sido secuestradas, a las madres de las mujeres víctimas de feminicidos en Ciudad Juárez, en el Estado de México; a los padres de los normalistas de Ayotzinapa, a los hijos de los reporteros asesinados, a los de los miles de desaparecidos. No, aún falta mucho para “recuperar el Estado de Derecho”. Si acaso podemos hablar de que se trató de la reparación de un error (a ellos se les escapó, ellos lo detuvieron), y por cierto a medias, porque seguimos sin ver castigo alguno para quienes se coludieron y contribuyeron a la fuga del año pasado. Pero nada de eso ha sido impedimento para que Osorio continúe promoviéndose con sus giras, donde realiza sus eventos con un formato televisivo de “talk show”, mismo que el ahora Secretario de Educación, Aurelio Nuño, ha imitado para estar en contacto con el pueblo.
Tanto Aurelio Nuño como Antonio Meade, este último Secretario de Desarrollo Social, habían sido personas siempre cercanas al poder, pero que operaban solo en el entorno palaciego, tras bambalinas y en “petit comité”; pero como eso ahora no funciona mucho para llegar a la presidencia, pues no es como en tiempos de López Portillo o de Miguel de la Madrid donde “el tapado” podría surgir de detrás de algún escritorio de alguna oficina gris de gobierno, ahora a estos dos personajes se les tenido que exponer al público, para darse baños de pueblo. Por ello es que Nuño usa ahora la Secretaría de Educación como su plataforma de exposición y también por la misma razón, Meade hace lo propio desde la Sedesol. Sabemos que no es mucho lo que podemos esperar de Nuño en Educación, salvo una que otra aparición, algunas desafortunadas como la más reciente en la que suscribió un “acuerdo” educativo con Arabia Saudita, un país que excluye a las mujeres de la educación y que impulsa posturas radicalizadas, ¿qué tipo de beneficios podemos esperar para nuestra nación en materia educativa?
El Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, no deja de hacer su lucha y ahora se ha montado en el afán de vender la idea de que todo lo que pasa en la economía doméstica es culpa de los chinos y del petróleo, por eso luego vemos desafortunadas inserciones pagadas en programas como Hoy, donde ponen a un par de populares conductores a hablar sobre temas de los cuales no tienen ni una peregrina idea, tratando de explicarle a la gente por qué están las cosas como están en economía y, peor aún, a decirles que todo esto no afectará a los mexicanos. Videgaray ha perdido el apoyo de los empresarios, el ámbito natural a su función, su hábitat, y ahora se lanza a querer llegarle a los sectores populares. Desde antes de la caída de los precios del crudo y de los problemas de la economía china, la nuestra no estaba tan bien que digamos.



