Solo después de los habitantes de Reynosa, Tamaulipas, los tepicenses son los que más usan las redes sociales en el país para «informarse» sobre asuntos de seguridad pública, lo que los hace más vulnerables a ser víctimas de las «fake news» o falsas noticias, afectando su percepción de inseguridad
Por Ricardo Téllez
La percepción no es, necesariamente, una constatación de la realidad, es decir, lo que creemos con respecto a algo no siempre es verdad. Sin embargo, conocer la percepción social sobre algún tema de especial importancia sirve para tener un referente sobre el quehacer de las autoridades, es al mismo tiempo un termómetro del ánimo de la sociedad.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) acaba de publicar los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), a septiembre del presente año, donde se da cuenta precisamente de la percepción que se tiene sobre la seguridad o inseguridad en el país.
Cabe señalar que la ENSU es una investigación trimestral, realizada mediante encuestas aplicadas a la población de 18 años y más en zonas urbanas, y que mide la percepción de la seguridad pública. El estudio se realiza en las zonas urbanas debido a que, según los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), la mayor parte de los casos de victimización en México ocurren en zonas donde se eleva la densidad poblacional, esto es en las ciudades.
Aunque en general se le menciona como una encuesta sobre percepción, lo cierto es que hay unas variables que no se fundan en la mera percepción o creencia, sino en datos reales a partir de la experiencia; por ejemplo, en la encuesta se le pregunta a la gente qué tan inseguro se siente en la ciudad y la respuesta tendrá que ver con una percepción, pero también se le pregunta al encuestado sobre el atestiguamiento de conductas delictivas o antisociales y el resultado partirá de su experiencia, es decir, hechos.
Entre las 55 ciudades que contempla el estudio está incluido Tepic y los resultados arrojados son interesantes. Conviene apuntar que la encuesta se aplicó en el periodo de julio a septiembre de este año, siendo éstos los últimos meses de la pasada administración estatal, donde precisamente se incrementaron los casos de violencia. Según el INEGI, a septiembre de este año el 78.5% de los tepicenses de 18 años y más afirmaron sentirse inseguros en la ciudad, un porcentaje mayor a la media nacional de 76%, y también superior al obtenido en el periodo de evaluación anterior (marzo-junio de 2017), periodo en el que solo el 48.6% de los capitalinos encuestados se sentían inseguros, por lo que es claro el aumento de la percepción de la inseguridad, lo cual seguramente es resultado del factor que ya mencioné anteriormente de aumento en casos de violencia, aunque no fue lo único que lo detonó.
Ese incremento de casi 30 puntos porcentuales, ¿está sustentando en la experiencia o en la percepción? A juzgar por los datos todo parece indicar que es percepción más que experiencia, pues el aumento de personas que afirmaron haber identificado bandas violentas o pandillerismo solo aumentó en 2.2 puntos porcentuales; los que escucharon o presenciaron robos o asaltos solo aumentaron en 10.4 puntos porcentuales, ¿entonces por qué el aumento en la sensación de inseguridad en 29.9 puntos porcentuales?, por la percepción.
¿Qué influye en esa percepción? Un tanto el aumento real en casos de violencia, pero en gran parte por los medios a través de los cuales la gente se informa sobre temas de seguridad pública. En este caso, el 52.9% de los tepicenses lo hace por la televisión lo cual está por debajo del promedio nacional donde el 67.5% lo hace por este medio; en cambio, el “medio” por el cual los tepicenses más se “informan” sobre la situación de la seguridad pública son ¡las redes sociales!, especialmente vía Facebook, con un 92.8% y 63.9%, respectivamente, muy por arriba de la media nacional del 76.4% y 43.2%, también respectivamente, de ahí la necesidad de hacer énfasis en que se recurra a medios de comunicación formales, donde se constante la información, pues en las redes sociales abundan las “fake news” (noticias falsas) que son publicadas y/o compartidas, a veces de forma involuntaria pero también con toda la intención con tal de ganar alcance, impacto, “likes”, o simplemente generar psicosis en la sociedad.
Al parecer a los tepicenses nos puede más el chisme, el mitote, que la información verificada, pues enseguida de las redes sociales y del Facebook, son los comentarios de vecinos la segunda fuente de “información” preferida por los tepicenses con un 54.7%, y muy abajo aparecen los noticieros de radio como fuente de información con apenas un 20.6%.
Creo que ahí está la clave del por qué la sensación de inseguridad se disparó en un porcentaje mucho mayor al aumento de los hechos constatados por los propios encuestados.
Es preocupante el uso que se hace de las redes sociales y el nivel de confianza que se le otorga cuando sabemos que ahí abunda la información falsa, la posverdad, y en cambio se desestima la información validada, obtenida y publicada con rigor periodístico. Fenómenos como el descrito se dio, por ejemplo, tras el sismo del pasado 19 de septiembre con la infinidad de posteos en redes sociales donde se advertía de la proximidad de un sismo mayor o de edificios que estaban colapsando y no era verdad. Pues esto está pasando en nuestro estado con respecto a la seguridad pública. Si bien las redes sociales han servido como un espacio de interacción donde algunas veces se ventilan casos relevantes y hay denuncias ciudadanas válidas, también han servido como un espacio para el engaño.
Por último un dato positivo de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU): si bien hubo un alza considerable en la percepción de la inseguridad, hay confianza en que el gobierno estatal actual logre regresar la tranquilidad, pues aunque a septiembre el 78.5% de los tepicenses de 18 años y más afirmaron sentirse inseguros en la ciudad, del total de entrevistados solo 1 de cada 4 opinó que las cosas seguirán igual en los próximos 12 meses, por lo que entonces se deduce que 3 de cada 4 consideran que la seguridad mejorará.



