El futbolista de apenas 20 años dejó una de las acciones más brillantes del Mundial para desarmar a Argelia y encarrilar el pase a octavos.
Johan Manzambi no tiene techo en este Mundial y volvió a resultar decisivo, como en cada cita de Suiza. Ya acumula tres goles y dos asistencias y cuatro encuentros. En esta ocasión el jugador de 20 años dejó una acción personal superlativa para asistir a Embolo. Desarmó cualquier tipo de intención argelina y encaminó un pase a octavos que Ndoye se encargó de cerrar nada más volver del descanso.
La selección europea dirigida por Yakin vivió una noche ciertamente plácida. Apenas en los primeros instantes Argelia parecía mostrar inspiración en los metros finales con movimientos rápidos de balón. Sin embargo, la arrancada de Manzambi que ya siempre quedará para el recuerdo cambió el guion del partido. Ganó la línea de fondo con potencia y calidad y le regaló el gol a Embolo.
A partir de ese momento Argelia evidenció todos sus problemas, tanto en ataque como en defensa y no fue capaz de reaccionar en ningún momento. Desajustes defensivos y despistes individuales que reflejaron los problemas, una vez más, de las selecciones africanas en esta roda de dieciseisavos.

La sentencia de Ndoye
En el inicio de la segunda mitad Suiza dejó el choque encarrilado con un remate de Ndoye que Zidane rozó sin opción de desviarlo lo suficiente con una zaga pasiva y blanda. Ni siquiera ahí fueron capaces de reaccionar los hombres de un Petkovic que tampoco encontró soluciones en el banquillo.

Manzambi y Vargas, que también dejó buenas acciones en la izquierda, se dieron el gusto de ahorrarse 20 minutos de juego, en los que Suiza incluso pudo aumentar la cuenta. Ahora los centroeuropeos ya esperan rival, que saldrá del duelo entre Colombia y Ghana.

